Han sido días extraños para Warner. Después de varios meses llenos de elogios por Wonder Woman, la primera película de superhéroes enfocada completamente en un personaje femenino, de pronto parece que alguien soltó Smilex en sus instalaciones.

Imaginen este momento. En DC Films, todos están palmeándose las espaldas, todos se felicitan, todos están con los bolsillos llenos de dinero. Por fin pudieron producir un éxito de taquilla y de la crítica, después de haber sido revolcados de manera salvaje (y justificada) y con violencia creciente con cada entrega que han hecho en el cine desde Man of Steel. Sí, parece que llevan media docena de películas, pero solo han hecho tres. Las otras dos, Batman v Superman y Suicide Squad, se estrenaron, ambas, el año pasado, pero se sienten como años perro. Hay algo que no podemos poner en duda: la calidad de Wonder Woman es percibida aún mayor cuando la comparamos con sus antecesoras, dos películas con un muy pobre desarrollo de personajes, guiones apresurados, problemas graves de edición y una opinión casi unánime: Jared Leto como Joker es TERRIBLE.

Entonces, mientras todos se felicitan, alguien levanta la mano y dice:

“Oigan ¿y si hacemos una película del origen del GUASÓN?”

Se hace el silencio. Todos voltean a ver al ejecutivo que propuso la idea. El gran jefe se le acerca. Más. Y más. Sus narices casi se tocan.

“ES LA MEJOR IDEA QUE HE ESCUCHADO EN MI VIDA”

Risas. Aplausos. La sala es como una secuencia de The Wolf of Wall Street, pero a la décima potencia.

Suspiro.

Si no tienen la referencia, en el último par de días se han anunciado varios proyectos dentro del universo Batman:

  • Una película del origen de Joker, sin Jared Leto. Dirigida por Todd Phillips (¿Qué Pasó Ayer?) y producida por ¡¿Martin Scorsese?!
  • Suicide Squad 2. Con Jared Leto y Margot Robbie, entre otros. Sin director asignado.
  • Harley & The Joker. Con Jared Leto y Margot Robbie. Escrita y dirigida por Glenn Ficarra y John Requa. Dirigieron a Robbie en Focus y producen la serie This is Us.
  • The Batman. Con reportes llenos de conflictos que dicen que estará fuera del Universo DC, desmentidos por el director Matt Reeves. Se espera que Ben Affleck regrese, pero las apuestas dicen que no lo hará.

 

El problema aquí es querer sobreexplotar uno de los peores elementos de una de sus películas. No es que Jared Leto sea un mal actor, pero las decisiones que se han tomado para representar a Joker son inexplicables. Los dos momentos en los que sí podemos ver al personaje en su nivel más esencial, son dos flashbacks: en uno, hacen una representación de la portada de Harley Quinn, de Paul Dini. En el otro, el psicópata promete a Harleen Quinzel “no voy a matarte. Solo voy a lastimarte. MUCHO”.

Sin embargo, el resto de sus apariciones se reducen a gruñidos y a intentar aparecer amenazante, aunque los tatuajes y la vestimenta de pimp solo nos hicieron sentir pena ajena por el director, los creadores de la imagen y el actor.

Sí. Lo sabemos. De alguna manera, la película ganó un Oscar por maquillaje. Tal vez vivimos en el upside down.

 

Lo que parece es que en Warner tienen la compulsión de hacer “todo diferente”. En The Dark Knight nadie sabe quién es Joker y cuenta una historia distinta cada vez. Ah, pues ahora vamos a darle la vuelta y contar todo. “Oigan, todos amaron a Heath Ledger y odian a Jared Leto”. Ah, pues hagamos muchas películas con él. “Hey, todos están alabando el camino que tomamos con Mujer Maravilla”. Ah, pues hay que alejarnos de eso de nuevo.

Desde afuera, para los fans, es frustrante ver el tipo de decisiones que surgen de las mentes de los ejecutivos. Y es que es claro que en este momento, no hay muchos que conozcan a los personajes y quienes los conocen, escogen los peores rasgos que han mostrado en las distintas historias. O, como Geoff Johns, quieren privilegiar la aparición de sus trabajos anteriores, como Flashpoint, que es el nuevo título de la película de Flash que sigue sin director.

Pero justamente Flashpoint es una muestra de que en DC están haciendo malabares con las historias. A pesar de que tenían un mapa de estrenos ya proyectado, todo ha cambiado en la alineación y muchos de sus títulos ni siquiera tienen ya una fecha de estreno. Lo que esperamos es que recapaciten. Y es que precisamente esa ausencia de identidad real y el ser prácticamente una fuerza de la naturaleza, es lo que le da dimensión a Joker, no los tatuajes y el bling.