Por Doctor Beltrán

Antes que todo soltaré una advertencia: queda estrictamente prohibido rascarse al terminar de leer esta columna.

Entremos al tema. Recientemente vimos en la película Guardianes de la galaxia (James Gunn, 2014), a Groot, un personaje creado en 1960 por Jack Kirby y Stan Lee. A todos los que no seguimos el cómic, este personaje con cuerpo de árbol nos hace pensar en otros personajes de la literatura como Barbol (Treebeard), de la raza de los Ent en las historias de Tolkien; los Treants, quienes aparecen en el juego de Calabozos y Dragones; los árboles de la fiesta de Halloween en The Nightmare before Christmas; el Sauce boxeador de Harry Potter, o el árbol maldito de donde sale el Jinete sin Cabeza, interpretado por Christopher Walken. Vaya, hasta la mascota de Jumex era un árbol parlanchín.

Ser o parecer un árbol no siempre es buena idea. Pregunten a Dede Koswara, un campesino de Indonesia que padece de epidermodisplasia de Lewandowsky-Lutz o Epidermodisplasia verruciforme, una rara enfermedad genética de la piel. Esta es hereditaria y los pacientes son susceptibles a desarrollar cáncer en la piel. Una de las principales características es que la piel es propensa a ser infectada por el virus del papiloma humano, por lo que se forman verrugas. El caso de Koswara es uno de los más extremos, ha desarrollado verrugas en múltiples áreas de la piel, pero todo empezó cuando tenía 15 años y se cortó la rodilla en un accidente. En ese momento, una pequeña verruga apareció en la pierna, luego todo salió de control. Las verrugas desarrollaron lesiones que semejan la textura de la piel a las ramas de un árbol.

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En 2007, Koswara protagonizó un documental sobre su enfermedad, llamando la atención del presidente de su país, quien ordenó tratamiento inmediato. En las primeras cirugías, se retiraron 6kg de verrugas, logrando despejar su rostro y eliminar el 95% de las protuberancias. El tratamiento fue documentado por Discovery Channel y TLC en un episodio llamado Treeman: buscando la cura. Desafortunadamente, las verrugas volvieron a salir, por lo que se necesitan dos intervenciones al año para mantener bajo control la enfermedad.

En otro reportaje, se le hicieron estudios de sangre donde se identificó una deficiencia en la producción de proteínas de defensa. Esto tiene lógica si entendemos que nuestro organismo se defiende de infecciones por el virus del papiloma y lo mantiene limitado, sin que se manifieste de forma agresiva, como fue el caso de Dede. Pero este "hombre árbol" rechazó cualquier tratamiento occidental para reforzar el sistema inmune. Por ahora, la única información que tenemos es que un grupo de médicos japoneses están tratando de curarlo con algunos extractos de plantas.

En 2009 se dio a conocer la historia de Lin Tianzhuan, al que conocen como "hombre coral", un paciente chino de 38 años con epidermodisplasia de Lewandowsky-Lutz. Pero él sí recibió tratamiento que le permitió "curarse" de forma completa.