Por Dr. Beltrán

Seguramente, más de uno, no tiene idea de lo que es singultus. Por más pomposo que sea el nombre, no es otra cosa que lo que conocemos como hipo. Singulto proviene del latín, singultus, que significa jadeo o suspiro. Por definición, se entiende al hipo como una serie de contracciones espasmódicas intermitentes del diafragma y de los músculos accesorios de la inspiración, que finalizan de forma brusca con el cierre de la glotis, produciendo un sonido característico. Pero, ¿qué nos produce el hipo? Su causa no es tan bien conocida, pero una de las teorías es la producción de un arco reflejo en el que estarían involucrados una serie de nervios como el frénico y el X par craneal, junto con sus ramas que viajan hacia los centros cerebrales encargados de la respiración. Esto hace que forzosamente esté involucrado el hipotálamo y, finalmente, los nervios de la glotis y de los músculos intercostales, o sea las costillas.

Es pues, el nervio vago o X par craneal, uno de los más largos e importantes en la producción del arco reflejo del hipo. A pesar del nombre, de vago no tiene nada. En todo caso, como decían mis maestros, debido a su extensión y a todos los lugares a donde llega y se mete, es que podríamos llamarlo "vago". Este nervio obtiene su nombre del latín Vagus, que literalmente significa "vagabundo" o también "explorador", pues nace desde la base del cerebro, sale por el cuello, llega al pecho, donde conecta con el corazón, la tráquea y continúa su viaje hacia abajo, llevando terminaciones a órganos como el hígado, el estómago y los intestinos por lo que también se le suele llamar nervio neumogástrico.

Los antiguos anatomistas, que hacían disecciones de cadáveres, encontraban fibras de este nervio en casi cualquier órgano que miraran, de ahí que se les ocurriera el nombre de vago.

El hipo agudo (el que dura menos de 48 horas), se debe habitualmente a causas benignas como distensión gástrica, ingesta rápida, cambios en la temperatura gástrica, como cuando tomamos algo frío o muy caliente y al pasar del esófago al estómago, el nervio neumogástrico se estimula. Pero también puede aparecer por consumo excesivo de tabaco o alcohol y estrés emocional. El hipo mantenido por más de 48 horas se denomina hipo persistente, aquel que dura más de dos meses se le considera un hipo intratable (se le denomina singultus). Éste interfiere la vida del paciente de forma importante. Llega a producir malnutrición e incapacidad, pero también hay complicaciones como depresión, ansiedad, fatiga, dificultad para hablar, alteración del sueño, anorexia, reflujo y vómitos que pueden pasar al pulmón por aspiración; entre otras más.

Se han identificado cerca de cien causas de hipo persistente, las más frecuentes son de origen gástrico y algunas de ellas graves como tumores cancerosos. Según un estudio español, la causa del singultus es una neoplasia maligna en el 37,5% de las veces, siendo un tumor en esófago, gástrico, páncreas, colorrectal y de pulmón las causas más frecuentes, y en el 83% de las veces se trata de una causa benigna, como por ejemplo antecedentes de consumo de fármacos como esteroides y las benzodiacepinas o pastillas para dormir, que representan el 20 % de los casos, seguidos de quimioterapia, medicamentos para las convulsiones, antibióticos y los antihipertensivos los más frecuentes.

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El gran médico romano Galeno, también reconoció que la presencia de Singultus puede ser un síntoma grave y fue de los primeros en asociarlo con emociones violentas del estómago y diafragma, nada más cercano a la realidad. Sería hasta 1943 que el médico británico Hamilton Bailey consideraría al hipo como un movimiento reflejo a través del nervio vago, generando una contracción del músculo diafragma. En diferentes momentos de la historia el Singultus ha significado cosas distintas como un castigo de Júpiter para los romanos, una señal de mentira para la corte real inglesa en el medioevo o una bendición para algunos pueblos asiáticos. Existe el récord Guinness para el ataque de hipo más prolongado, el cual pertenecería a Charles Osbourne (1894-1991) quien tuvo hipo por 68 años.

Hay múltiples tratamientos para el Singultus, pondré algunos de los más populares:

  • Asustar ligeramente a la persona que tiene el hipo

  • Agarrar la lengua con el pulgar y el índice mediante un pañuelo y tirar ligeramente hacia fuera

  • Tomar tres sorbos de agua.  En el  primero sorbo decir en voz alta: "Hipo de Dios, en el segundo: San Pedro me lo dio y en el tercero: Ya se me quitó"

  • Comer un poco de hielo triturado

  • Provocar estornudos con pimienta

  • Hundir el dedo en la boca del estómago mientras se cuenta hasta sesenta

Algunos otros tratamientos médicos conocidos son:

  • Masaje rectal digital

  • Frotar firmemente la punta de un algodón humedecido entre el paladar duro y el blando por un minuto

  • Masaje endoscópico suave en la región del cardias, que es donde se une el esofago con el estómago

Pero los tratamientos médicos incluyen medicamentos ansiolíticos, antiepilépticos y antipsicóticos que buscan actuar a nivel del cerebro para bloquear los impulsos.

Moraleja: “El hipo en el niño para vivir y el viejo para morir”