Por Doctor Beltrán

En esta columna hemos hablado ya de malformaciones desde el nacimiento. Hoy hablaré, específicamente, de la sindactilia. Se trata de defectos congénitos en las manos. Éstas tienen repercusiones a largo plazo si no se atienden a tiempo, o no se da la terapia adecuada. El origen de la palabra sindactilia es griego, συν- = "junto" y del  δακτυλος = "dedo", por lo que se le conoce como dedos juntos o pegados.

Como dije, estas malformaciones son evidentes desde el nacimiento y pueden encontrarse en manos y pies. No es tan raro como pudiera creerse, pues ocurre en uno de cada tres mil nacimientos. En algunas ocasiones ocurre sólo con fusión de la piel y los tejidos blandos, conocido como sindactilia simple; en otras puede abarcar los huesos y las articulaciones. A eso se le conoce como sindactilia compleja.

Esta condición ha generado todo tipo de leyendas a lo largo de la historia. Desde maldiciones y brujería, hasta pactos con el diablo por parte de los padres. Realmente se trata de una alteración genética como en el Síndromes de Pfeiffer (como nuestro querido colaborador de Mórbido, Mario Pfeiffer), el Síndrome de Carpenter y el Síndrome de Down.

La sindactilia nos recuerda, un poco, al saludo de los Vulcanos. Ese gesto popularizado por el señor Spok, de Star Trek. Por cierto, dato para los fanáticos, les cuento que el famoso saludo fue introducido en la segunda temporada de la serie de televisión, en un capítulo en el que Spok regresa a su planeta. La idea surgió del propio Leonard Nimoy, quien vio en la infancia a un rabino que otorgaba sus bendiciones con los brazos extendidos haciendo una señal similar, asociado a una letra del alfabeto hebreo que simboliza el poder divino. Después le agregaría la frase “Larga vida y Prosperidad” o "Tor Dif smusma je" en Vulcano.

Volvamos al tema. El tratamiento de esta enfermedad será, siempre, quirúrgico. Puede ser solamente una operación para reparar la piel, y continuar con una serie de ejercicios de rehabilitación. Para casos más extremos, se practican cirugías complejas de mano, donde la separación de huesos articulaciones, tendones y demás requiere un entrenamiento profesional para su ejecución.

Existen otras malformaciones en los dedos que nos recuerdan personajes distintos:

Aracnodactilia (dedos de araña)

Es cuando los dedos de las manos y pies son curiosamente alargados, haciendo que parezcan paras de araña. Así como los dedos de Nosferatu, o los del actor español Javier Botet, quien ha sabido sacar provecho de su síndrome de Marfan, para interpretar papeles en películas como REC y Mama.

Nosferatu

Braquidactilia

(dedos desproporcionadamente cortos)

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Polidactilia (dedos de más o supra numerarios)

Como los de Jim Carrey en la película Bruce Almighty.

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Membranas interdigitales

No suelen ser muy grandes, pero nos recuerdan personajes marinos que tienen aletas, como Abe Sapien de Hellboy o el monstruo de la Laguna Negra.

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