Todos conocemos a Spiderman y a Venom, un "enemigo" salido de la imaginación de David Michelinie, y de la tinta de uno de los más extraordinarios dibujantes canadienses, Todd McFarlane. Su primera aparición fue en una excelente saga de doce números titulada Secret Wars, publicadas entre 1984 y 1985. Aquí, plantearon la idea de ser un extraterrestre simbionte, que se hospeda en Spiderman hasta traerlo a la tierra. Si no lo han leído, no sé qué esperan.

Pero, ¿qué es un simbionte? Bueno, la respuesta no será nada fácil. Primero hay que referirnos al término médico simbiosis, que si lo traducimos del griego se refiere a una forma de relación entre seres vivos de distintas especies que "conviven". A estos organismos relacionados se les llama simbiontes. El término fue introducido por Heinrich Anton de Bary, un médico alemán intersado en el estudio de los hongos Puccinia Graminis y del líquen, que se forma entre asociaciones de hongos y algas.

La simbiosis se clasifica en ectosimbiosis, en la que el simbionte vive sobre el cuerpo del organismo que hospeda - como Venom a Spiderman-, y la endosimbiosis, en la cual el simbionte vive en el interior de las células del anfitrión, o en la mitocondrias. Sobre éstas hay una buena historia que contar, así que volveré a sus clases de biología.

Para los más clavados en los video juegos, seguro recuerdan un o de 1998 llamado Parasite Eve, que trata sobre cómo las mitocondrias generan mutantes.

Alexander Ivánovich Oparin, biólogo ruso, planteó una de las más grandes interrogantes del ser humano: ¿cuál es el origen de la vida? Sabía que en la atmósfera del sol existen gases como metano, hidrógeno y amoníaco, mismos que son el fundamento del carbono y nitrógeno óptimos para la evolución de la vida. Él imaginó el famoso "caldo primitivo", un mundo lleno de agua, calor, densos gases, alta presión y descargas eléctricas, que provocarían reacciones químicas formando aminoácidos, es decir la base de las proteínas. Después de un proceso largo y complejo, estos aminoácidos se combinarían y formarían enlaces peptídicos, dando paso a las moléculas mayores. Posteriormente, llegaría el enfriamiento del planera y la formación de coacervados, un tipo de organismo vivo de una célula.

En teoría, una célula primitiva es capaz de obtener energía de los nutrientes orgánicos, empleando reacciones bioquímicas. Después, en algún momento, se fusionó con otra célula y de esta forma se produjo una simbiosis permanente entre individuos unicelulares. La célula procariota fagocitada proporcionaba energía y la célula que hospeda ofrecía un medio estable para sobrevivir. Este mutuo beneficio hizo que el simbionte llegara a formar parte del organismo mayor, acabando por convertirse en parte de ella, es decir en mitrocrondria.

Como podemos ver, es muy complicado encontrar todas las respuestas. Pero la teoría de los simbiontes es completamente posible, tanto así que sucede en varios aspectos de la naturaleza, algunos en el micro cosmos y otros en el macro. Siempre nos dejan una enseñanza sobre cómo podemos mejorar la vida aunque en el camino, muchas cosas salgan mal.