1984 fue un año mágico. Tuvimos el estreno de GhostbustersIndiana Jones and the Temple of DoomKarate Kid, entre muchas otras. Una de ellas, The Last Starfighter, quedó para siempre en la mente y el corazón de quienes crecieron en los 80 y pronto podrían revivir esa sensación.

La premisa es la siguiente: un adolescente (interpretado por un hombre de 24 años) experto en el videojuego The Last Starfighter, es seleccionado para ayudar a resolver un conflicto estelar, pues la arcade es un medio de reclutamiento para guerreros. Si esto les suena conocido es porque Armada, la segunda novela de Ernest Cline, tiene la misma premisa, inspirada en esta película.

Ante la noticia de que Armada está siendo adaptada para el cine, Gary Whitta, guionista de Rogue One: A Star Wars Story anunció que está trabajando con Jonathan Betuel, el guionista de The Last Starfighter, para regresar a ese universo. Porque el ejército de Xur es poderoso, pero es más poderosa la nostalgia.

 

 

El arte conceptual es, como dice Whitta, en etapas muy preliminares. La idea es producir una nueva película que sea un nuevo punto de partida, pero sin eliminar la historia original. Es decir, llegaría un nuevo experto, posiblemente de la misma manera que en The Last Starfightera través de un videojuego.

Lo que es probable es que en esta ocasión se aproveche el creciente uso de la realidad virtual, lo que quedaría como anillo al dedo a la historia: esta vez, el visor de VR sería parte del equipo que los guerreros tendrían que usar en las naves de batalla.

El problema está en ver cuál de los dos proyectos recibe más apoyo, ya que ambos están basados en la misma idea, aunque uno de ellos en realidad está basado en la novela, que a su vez está basada en la película. Lo que es cierto es que el amor por las películas de los 80 sigue.