La séptima temporada de Game of Thrones, que concluyó hace algunas semanas, sufrió un problema cada vez más común: la aparición de fotografías de la filmación de la serie, de manera no oficial. Es decir, algunos aficionados y paparazzi lograron capturar imágenes que inevitablemente eran spoilers de las historias del programa.

Game of Thrones constantemente está nominada a diversos premios, además de que rompe récords de audiencia… y de descargas ilegales. Como la siguiente temporada será la última, los productores de la serie saben que los espías aficionados estarán atentos y decidieron algo que ya se ha probado en otras series, como Breaking Bad The Walking Deadfilmar varios finales para que nadie pueda determinar cuál es el real.

La información llega gracias a Casey Bloys, jefe de programación de HBO, quien se presentó en la Universidad Moravian de Bethlehem, en su natal Pensilvania.

Esta es seguramente solo la primera medida de seguridad que se aplicará a Game of Thrones. Durante este año, un grupo de hackers robaron información de los servidores de HBO que incluía algunos guiones de la serie e intentaron extorsionar a la cadena para no liberar los datos.

Además de los espectadores casuales, hay que recordar que la tecnología está del lado de los fisgones, ya que un dron con cámara es lo suficientemente barato como para que cualquiera pueda adquirirlo y usarlo cerca de las locaciones.

La temporada final de Game of Thrones no tiene fecha de estreno, pero parece cada vez más seguro que llegará en 2019, con seis episodios que podrían tener una duración de 90 minutos cada uno.