Por Roberto Coria

Los asesinos en serie son personajes terribles y fascinantes, capaces de arrastrar a las personas a las librerías o las salas de cine. Han demostrado su rentabilidad. Pueden abordarse desde distintos géneros como el thriller, el drama y el horror (y no olvidemos el musical Sweeney Todd).  Stephen King dijo que Hannibal Lecter, creación del escritor estadounidense Thomas Harris, es el Conde Drácula de la era de las computadoras y los teléfonos celulares. El exquisito Hannibal, caníbal y psiquiatra de medio tiempo, se ha posicionado indeleblemente en el imaginario popular gracias, mayormente, a la actuación de Anthony Hopkins en El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991). Precisamente las aventuras de su primera época serán llevadas a la televisión, seguramente motivadas por el éxito de series como Dexter o Mentes criminales y la euforia por las precuelas. Harris introdujo a Lecter en la novela El Dragón Rojo (1981). Comenzó la historia con el asesino recluido en un hospital psiquiátrico para criminales dementes y su perseguidor, el perfilador Will Graham, retirado de la actividad, con huellas físicas y mentales por ver de frente al monstruo. El proyecto televisivo ideado por Bryan Fuller pretende abordar la relación previa de ambos, cuando eran colaboradores. Se eligió al actor danés Mads Mikkelsen, el malvado Le Chiffre en la película Casino Royale (Martin Campbell, 2006), para dar vida al psicópata, mientras el inglés Hugh Dancy será su perseguidor. Laurence Fishburne será Jack Crawford, jefe de Graham.

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Curiosamente la televisión también nos entregará nuevamente a uno de los precursores del fenómeno en la literatura: Norman Bates, trastornado individuo que estelarizara la novela Psicosis (1960) de Robert Bloch. La historia inevitablemente fue superada por la magistral adaptación que Alfred Hitchcock dirigió en 1960. Aunque su autor nos habló, en una pincelada, de la infancia de Bates y su enfermiza relación con su madre y esta fue explorada en la película Psicosis 4, el comienzo (Mick Garris, 1990), en breve llegará Bates motel, donde el otrora niño talento Freddie Highmore –a quien conocimos en Descubriendo el País de Nunca Jamás (Marc Forster, 2004) y Charlie y la fábrica de chocolate (Tim Burton, 2005)-, ahora convertido en un joven, da vida al emblemático administrador del más terrible de estos establecimientos, mientras la actriz Vera Farmiga –la psiquiatra de Los Infiltrados (Martin Scorsese, 2007)- será su posesiva madre.

Sus avances lucen prometedores. Podremos comprobar el resultado en unos meses. Ojalá esto signifique una invitación para conocer sus fuentes de procedencia.