En el panorama de las películas de desastres, de las distopías, hay generalmente un acercamiento: destrucción espectacular de edificios y monumentos reconocibles a nivel mundial. Allá va el Big Ben. Adiós, Estatua de la Libertad. Mientras tanto, sea lo que sea la amenaza, el héroe intenta salvar a su familia y lo logra sin despeinarse o sin necesitar una bebida energética.

Del otro lado, del lado en donde la gente no se lanzó en pos de la aventura, está Viene de Noche, una película que también está dentro del subgénero de la distopía, pero que no sucede en el centro de todo. No hay una ciudad cuyos edificios caigan mientras la música incidental se llena de trompetas. Lo que hay es una cabaña y un silencio ensordecedor.

En It Comes at Night, nos alejamos de todo el espectáculo grandilocuente para centrarnos en una familia. Paul (Joel Edgerton), su esposa, Sarah (Carmen Ejogo), su suegro, Bud (David Pendleton) y su hijo, Travis (Kelvin Harrison Jr.), están refugiados en una cabaña en el bosque, durante lo que parece un desastre nacional. O mundial. La audiencia no lo sabe y los personajes tampoco. Todo lo que sabemos es que hay una enfermedad mortal altamente contagiosa y que los sobrevivientes hacen lo que sea por alejarse de los infectados.

Después de la muerte de Bud, víctima de la enfermedad, la familia hace lo único que puede: seguir con la rutina. Revisar la casa. Intentar comer. Salir a las zonas seguras del bosque. Asegurar la única puerta de entrada. Todo ello, mientras algo siniestro sucede en el mundo, lejos de sus ojos y sus oídos.

Eventualmente, aparece Will (Christopher Abbott), quien es capturado por la familia cuando intenta invadir la cabaña. Paul no confía en el desconocido, a quien deja atado en el bosque, temeroso de que esté contagiado. Al mostrarse sano, pide ayuda para salvar a su propia familia, que eventualmente se muda también a la cabaña.

Trey Edward Shults, director

Trey Edward Shults, guionista y director de la cinta, imprime una sensación de abandono y aislamiento muy especiales. No hay un momento en toda la historia en que la atmósfera no sea densa, pesada y sobrecogedora. El hecho es que, ante la ignorancia de qué es exactamente lo que está pasando, las personas dejan de confiar unas en las otras y lo único que tienen para apoyarse es su familia. Y cuando familia es todo lo que te queda, harás lo que sea para protegerla del peligro.

Viene de Noche tiene, obviamente, tintes de The Thing, la versión de John Carpenter, esa misma tensión desesperante que invade a un grupo de personas mientras están aisladas e ignoran quién o qué podría ser la amenaza en ciernes. Cualquiera de ellos (o ninguno) podría ser el villano y el propio instinto de supervivencia hace que lo peor de los ocupantes de la cabaña salga a flote. No hay un destino al cual llegar ni un oasis o un héroe que salve el día. Al final, están atrapados con ellos mismos.

Un efecto curioso al final de la cinta es que los espectadores hablan en susurros, después de que todo ha terminado. Es una película que te envuelve en la trama y que depende totalmente de la atmósfera creada por el lugar y los actores. Se estrena el jueves 29 de junio, distribuida por Cine Caníbal, en las salas que verán a continuación.

 

Viene de Noche no es una cinta para quien esté esperando un espectáculo del fin del mundo, sino para quienes quieren adentrarse aún más en la torcida y tristemente normal naturaleza del hombre.