Seguramente muchos recuerdan haber jugado por lo menos una vez “verdad o reto” durante su adolescencia o incluso durante su infancia, ese juego en el que uno tiene que responder de manera sincera o cumplir con alguna petición de otro participante ha servido para que varios pasen momentos divertidos, pero ahora Blumhouse -que sin duda es una de las compañías productoras de cine de terror más importantes del momento- decide llevarlo al extremo con retos y verdades que tienen consecuencias mortales para quienes se atrevan a jugarlo. En Verdad o reto (Truth or Dare) las reglas son sencillas: si no dices la verdad morirás, si no cumples con los retos morirás y si decides ignorar el juego, éste te encontrará y te causará una horrible muerte.

En lo que parece un viaje más de un grupo de amigos como muchos que sólo buscan un poco de diversión, Olivia y sus compañeros llegan a un lugar abandonado en Tijuana -sí, el horror comienza en México- luego de conocer a un joven que los convence de jugar “verdad o reto” advirtiéndoles que si no siguen con el juego morirán, a lo cual obviamente nadie le hace caso, pero días más tarde estando ya de regreso en sus vidas cotidianas los incautos jugadores a la mala comienzan a darse cuenta de que todo es real y de que en caso de no cumplir las reglas van a perder la vida.

Después de haber presentado un par de propuestas cinematográficas frescas y empapadas de una suerte de terror adolescente que resultó bastante entretenido, primero con Eliminar amigo y posteriormente con Feliz día de tu muerte, Jason Blum y su equipo traen una historia que es una extraña mezcla de las premisas de las dos cintas mencionadas con las de filmes como El Aro y Está detrás de ti; el resultado, aunque se antojaba interesante en un inicio, es en realidad un experimento fallido que no asusta a pesar de contar con una buena secuencia inicial que anticipa lo contrario y captura rápidamente la atención, desafortunadamente la trama se va cayendo conforme va avanzando y al final la película termina siendo divertida de una forma involuntaria, ya que las escenas que llegan para causar miedo más bien provocan risas.

Verdad o reto sí cuenta con buenas dosis de violencia, sangre y muertes que pretenden causar cierta impresión en el público, pero la fórmula no logra terminar de convencer. Por otra parte, los personajes son planos y no terminan de convencer, esto debido a que las actuaciones en sí son regulares, pero hay partes que nos dejan ver que tal vez si se hubiera trabajado más con los actores y las actrices se hubiera conseguido algo mejor. La cinta es un buen intento y se nota que se buscaba presentar algo distinto que conectara mejor con las nuevas generaciones, también vale la pena mencionar que la premisa es original aunque no se manejó del todo bien y en esto influye mucho el que es el mayor defecto de la producción, hablamos de la mala elección del director, quien no supo aprovechar que tenía un producto con un alto potencial de entretener.

¿Vale realmente la pena ver Verdad o reto? Sí porque, a pesar de sus fallas, ofrece las muertes que uno espera ver en películas de este tipo desde que entra a la sala en la que las están proyectando y además siempre es bueno ser testigo de las nuevas propuestas que ofrece el cine de terror conforme va evolucionando con el paso de los años mientras se busca llegar a más públicos. Algo es cierto, esta cinta tenía el potencial para ser otra gran sorpresa de Blumhouse.

Título: Verdad o reto (Truth or Dare)

Director: Jeff Wadlow

Elenco: Lucy Hale, Tyler Posey, Violett Beane 

Fecha de estreno en México: 20 de abril