Son varios los personajes de Marvel Comics que resultan muy interesantes por diversas razones y que con paso del tiempo se han vuelto icónicos, uno de esos casos sin duda es el de The Punisher, un veterano de guerra convertido en un cruel justiciero a partir del asesinato de su familia. Este antihéroe tiene métodos extremos pero efectivos para limpiar las calles de los criminales que amenazan la seguridad de los inocentes, su código moral se aleja demasiado del de otros héroes y esto a veces lo hace más humano en comparación a esos poderosos sujetos con toda clase de habilidades.

El rudo e intimidante justiciero fue creado durante la década de los 70 por Gerry Conway, John Romita Sr. y Ross Andru, a partir de ese momento su popularidad fue creciendo y años más tarde, pudimos verlo en tres ocasiones en el cine con películas en las que no se logró hacerle justicia y en las que tampoco se logró capturar su esencia. Después de esos tropiezos, el personaje llegó a Netflix y fue introducido en la segunda temporada de Daredevil con la actuación de un excelente Jon Bernthal que inmediatamente hizo suyo al justiciero.

Tras su gran debut en la plataforma de streaming, Frank Castle regresa con su propia serie, The Punisher, cuya primera temporada consta de 13 capítulos que ya están disponibles. Esta vez nos encontramos con un hombre sediento de sangre que se encuentra en medio de su venganza por la injusta y trágica muerte de su familia, sigue siendo implacable y vemos como poco a poco va encontrando a todos los responsables de arruinar su vida. Con cuatro asesinatos seguidos y en formas variadas durante los primeros cuatro minutos del primer episodio nos damos cuenta rápidamente del tono que tendrá el resto de la serie.

Meses después de haber terminado con su venganza, un perturbado Frank Castle -que para todos ya está oficialmente muerto- lleva una vida aparentemente normal como trabajador en la construcción y pasando cada uno de sus días de manera cotidiana, pero él no está bien, es un tipo amargado y triste que no puede dejar de sentir culpa por la pérdida de sus seres queridos, nada le devolverá lo que ha perdido y él lo sabe muy bien, sólo le queda seguir adelante mientras los recuerdos de los momentos que pasó con su familia siguen rondando su cabeza a cada instante con escenas en las le vemos por igual tocando la guitarra con su hija, saliendo de paseo con sus hijos o estando con su esposa.

 

Aunque Frank trata de pasar desapercibido, no puede negar su naturaleza salvaje, así como la necesidad que tiene de hacer que los sujetos malos reciban castigo por sus crímenes. Un robo en el que se involucran compañeros de trabajo del protagonista, se convierte en el detonante para que deje salir su furia y posteriormente regrese al lugar que dejó atrás, reencontrándose con viejos conocidos, incluyendo a Karen Page, quien una vez más cumple con un papel importante en la vida de un justiciero para ayudarlo y guiarlo en cierta forma, al igual que como lo ha hecho con el “Diablo de Hell's Kitchen”.

En The Punisher, su protagonista regresa a sus antiguos hábitos al ser contactado por David Lieberman, otro fantasma igual que él y alguien que quiere dar a conocer una verdad que tiene que ver con el pasado militar de Frank. A partir de la investigación que vemos en la serie, se desentierra una serie de oscuros secretos y se refleja una realidad llena de conspiraciones, encubrimientos y métodos cuestionables de parte de aquellos que supuestamente están para que prevalezca la justicia. Además, está otro personaje afectado con la guerra para quien la única manera de curar a Estados Unidos es una sumamente violenta y que puede tener consecuencias graves.

Quienes estén esperando ver otra serie similar a las anteriores de Marvel en Netflix, deben saber que The Punisher es muy diferente y que se aleja mucho de ellas, se trata más de un violento y sumamente realista drama con tintes de thriller policiaco-militar que está lleno de intriga, muerte y personajes que no siempre son lo que parecen. También se hace una sutil pero notable crítica al sistema de control de armas en territorio estadounidense y a lo fácil que es armarse hasta los dientes en dicha nación sin que muchos puedan darse cuenta de ello, y una de las subtramas a partir de la cual se desarrolla la nación es el efecto que tiene la guerra en aquellos que han estado en ella, lo cual a veces resulta más brutal que ver que las bien montadas secuencias de acción en las que los cuerpos caen como moscas al igual que en las escenas con muertes violentas que no dejan nada a la imaginación.

Es justo decir que The Punisher tal vez no es lo que muchos esperábamos, pero sí es una grata sorpresa al aprovechar la naturaleza violenta de su personaje y el entorno en el que éste se encuentra. La historia está bien cuidada y aunque por momentos la acción se tarda en llegar tras muchos momentos de calma o de drama, la espera vale la pena. La serie tiene una buena estructura y avanza bien; sin embargo, habrá quienes se desesperen un poco en medio del desarrollo de la trama debido a que a veces ésta se torna algo lenta y llega a sentirse un poco pesada.

¿Vale pena ver la nueva producción de Marvel para Netflix? Sí, sobre todo por ser una propuesta diferente y con la que hay una reivindicación tras las accidentadas Iron Fist y The Defenders.

Título: The Punisher

Elenco: Jon Bernthal, Deborah Ann Woll, Ebon Moss-Bachrach, Ben Barnes, Amber Rose Revah, Daniel Webber

Fecha de estreno: 17 de noviembre

Calificación: 8