Era el año 2012 y la llamada Fase 1 del ahora mundialmente popular Universo Cinematográfico de Marvel llegaba a su punto máximo con el estreno de Los Vengadores (The Avengers), el primer gran crossover de superhéroes en el cine; ahora, a poco más de cinco años de aquel acontecimiento cinematográfico, Marvel nos presenta un nuevo crossover heroico en el cual unen fuerzas los protagonistas de sus cuatro series lanzadas hasta ahora en Netflix. Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist luchan juntos en The Defenders para evitar que Nueva York caiga ante una reciente amenaza.

Lo primero que hay que saber acerca de la producción recién estrenada en la plataforma de streaming es que en ella encontramos a sus cuatro personajes principales justo dónde los vimos por última vez en los finales de las últimas temporadas de sus respectivas series. Danny Rand ha estado viajando por el mundo para encontrar a los miembros de La Mano y eliminarlos, al mismo tiempo no deja de torturarse por haberle fayado a K’un-Lun; Jessica Jones sigue bebiendo todo el alcohol que encuentra en su camino y todavía se niega a aceptar su estatus de heroína, es la misma mujer ruda y sarcástica que ya hemos visto antes; Luke Cage sale de prisión, ya es un hombre libre y por fin puede “tomarse ese café” que tenía pendiente con Claire; por su parte, Matt Murdock ha dejado de ser Daredevil desde hace tiempo, pero cada día se siente tentado a regresar a ese camino.

Poco a poco, de hecho más lento de lo que debería ser, las historias individuales de los cuatro protagonistas van avanzando y se van uniendo mientras llega una quinta historia que involucra a una misteriosa mujer llamada Alexandra -que no es otra que la nueva villana interpretada por Sigourney Weaver– y a Elektra, quien en esta ocasión juega un papel sumamente importante y cuyas acciones repercutirán en las siguientes temporadas del resto de las series. Tras una larga introducción la trama principal va tomando forma, el problema es que esto ocupa tres capítulos completos y es hasta el cuarto cuando apenas se siente que el show comienza a desarrollarse como debería.

En los tres primeros episodios nos reencontramos con los cuatro justicieros, vemos qué ha cambiado en sus vidas, reaparecen varios personajes secundarios de todas las series, se presenta a los villanos en turno, se plantea la situación que amenaza la seguridad de los habitantes de Nueva York y se dan un par de encuentros relevantes, en uno Luke Cage tiene una breve pelea con Iron Fist y en el otro Jessica Jones conoce a Matt Murdock. Además, el ritmo no es dinámico y hay cosas que se tardan mucho en suceder, incluso hay escenas que se sienten pesadas debido a que en ellas no pasa absolutamente nada.

Es hasta el cuarto capítulo cuando los héroes comienzan a conocerse mejor, empieza la verdadera interacción entre los cuatro y se revela la amenaza, con la cual llegan una serie de ideas para evitar la destrucción de la ciudad y millones de muertes. Justo a la mitad de The Defenders, la historia central se desarrolla de una mejor manera y se va volviendo más emocionante, aunque no es constante y de repente se vuelve a caer, manteniéndose con un ritmo que, a pesar de mejorar, no deja de ser accidentado la mayor parte del tiempo. Afortunadamente, llega un momento en el que el show por fin encuentra el camino, lo cual sucede algo tarde, y a partir de ahí la acción y las emociones no paran. Hacia el final se da un impredecible giro que vuelve las cosas más interesantes y en último episodio es imposible dejar de poner atención a cada escena, llegando a una conclusión que dejará satisfechos a la mayoría de los espectadores, pero es un hecho que muchos fans reclamarán un poco debido a ciertos detalles negativos.

Desde ahora podemos decir que el final de The Defenders afectará directamente a las cuatro series de las cuales se derivó, siendo Daredevil la más afectada por el destino de Matt Murdock. El nuevo show de Netflix tiene secuencias de acción rescatables y otras escenas que realmente valen la pena por lo que pasa en ellas, todos los personajes cumplen en general pero muchos se pudieron aprovechar más y, aunque la historia resulta entretenida al final, es inevitable sentir que se pudo haber hecho algo mejor. La serie no logra conseguir los mismos buenos resultados que la del “Diablo de Hell’s Kitchen”, pero sí supera a Jessica Jones, Luke Cage e Iron Fist.

Vale la pena ver The Defenders, podemos decir que, con todo y sus fallas, es otro buen título de Netflix que al final es disfrutable, sólo hay que tener paciencia para no desesperarse mientras llegan las partes buenas de la serie. Lo que también será interesante descubrir será cómo se desarrollan las futuras series de Marvel en la plataforma de streaming, tal vez ha llegado el momento de reinventar este universo televisivo de justicieros y de cambiar algunas cosas.