Después de haberse presentado durante la pasada edición del Mórbido Fest y de haber provocado toda clase de reacciones en diversos festivales de cine de todo el mundo, destacando el caso de Sitges donde resultó tan fuerte para algunos espectadores que causó que estos se salieran de la sala en la que estaban, Tenemos la carne por fin tiene su estreno comercial en México y ahora todos los que se atrevan pueden ir a ver la perturbadora película mexicana que ha sido recomendada por cineastas como Alfonso Cuarón, Carlos Reygadas y Alejandro González Iñárritu, y que también ha sido elogiada por medios especializados a nivel global.

A través de tres personajes extraños y llenos de complejidades que han sido hechos a un lado por una sociedad que no suele interesarse en quienes no encajan en ella, Emiliano Rocha Minter narra una historia oscura y llena de deseos prohibidos en la cual aborda temas como la violencia natural que vive en casi todos los seres humanos, el placer de asesinar, la violación, el incesto y el canibalismo. El joven director mexicano presenta una ópera prima que resulta transgresora y que toca las fibras más sensibles de los espectadores con escenas crudas y explícitas que no dejan nada a la imaginación, además de que provocarán cierta incomodidad en algunos.

Un indigente sucio, violento, sanguinario, con tendencias sicópatas, de sonrisa siniestra y que disfruta de causar dolor a los demás -interpretado por un excelente Noé Hernández que realmente da miedo- pasa sus días dentro de un lugar abandonado en el que suceden cosas raras y al que un día llegan inesperadamente dos adolescentes que son hermanos y ocultan una serie de deseos prohibidos; este improbable trío forma una especie de familia disfuncional que asustaría a cualquiera y con la que nadie quisiera encontrarse, ellos trabajan todos los días en un proyecto a cambio del cual obtienen alimento. Conforme van pasando más tiempo juntos, los tres se muestran como son realmente y se olvidan de todas las normas morales impuestas por la sociedad para tener eso que siempre han deseado.

Tenemos la carne se centra en la necesidad que existe dentro de varios seres humanos de hacer exactamente lo que quieren hacer y de poder cumplir sus deseos más profundos sin importan que se trate de algo que está mal o que pueda causarle un daño a alguien más, para los tres personajes principales nada importa con tal de quedar verdaderamente satisfechos ya sea a través del sexo o de la muerte porque no tiene caso seguir las reglas si al hacerlo no tienes lo que quieres. La cinta también es el reflejo de una realidad y muestra lo que puede llegar a pasar en muchos rincones oscuros de México con atrocidades protagonizadas por personajes que han sido olvidados y que no le interesan a nadie.

En conclusión, Tenemos la carne es una película que sí vale la pena ver, pero que no es apta para todo el público.