En 1977 un director poco conocido sorprendió al mundo entero con el estreno de una ópera espacial épica que en poco tiempo se convirtió en un auténtico fenómeno dentro de la cultura popular, George Lucas cambió la historia del cine en ese momento y nos entregó la primera película de la que sin duda es hasta ahora la franquicia cinematográfica más importante de todos los tiempos. Hace unos años, y después de dos trilogías, se anunció que Disney había adquirido el universo de Star Wars con la intención de crear nuevas cintas, incluyendo una trilogía más que traería de vuelta a los personajes de los filmes originales junto con otros nuevos para contar otra historia sobre esa galaxia que tanto apasiona a millones de cinéfilos.

Tras la llegada a la pantalla grande de Star Wars: El despertar de la fuerza (Star Wars: The Force Awakens), los warsies se quedaron esperando por la continuación de esa nueva historia en la que conocimos a una recolectora de chatarra con el potencial para darle equilibrio a la Fuerza en la galaxia, Rey; un stormtrooper que decidía cambiar de bando, Finn; un piloto osado con instinto heroico, Poe Dameron; un heredero del Lado Oscuro y aspirante a seguir con el legado de destrucción de Darth Vader, Kylo Ren; y otros personajes, además de viejos conocidos como Luke Skywalker, Leia y Han Solo. La primera entrega de la naciente trilogía nos colocaba en medio de una lucha galáctica entre La Primera Orden (el Imperio) y La Resistencia (los Rebeldes), ahora ha llegado el momento de ver Star Wars: Los últimos Jedi (Star Wars: The Last Jedi) y descubrir que más sucederá.

Tras los hechos de la película anterior, en Los últimos Jedi encontramos a Rey tratando de convencer a Luke de que la entrene para que pueda controlar la Fuerza y pidiéndole que regrese con ella para que ayude a La Resistencia en su conflicto armado contra La Primera Orden, el problema es que el veterano maestro Jedi ya no está interesado en ser parte de todo eso debido a que tiene sus propios motivos para estar decepcionado. Poco a poco conocemos las verdaderas razones por las que Luke se autoexilió y también se va revelando la verdad acerca de lo que sucedió entre él y su antiguo alumno Kylo.

En otra parte de la galaxia, los rebeldes comandados por Leia y con el liderazgo de Poe Dameron intentan resistir los constantes ataques de sus enemigos mientras que Finn se recupera de su último encuentro con Kylo. La guerra continúa y surge una nueva esperanza de ganarla para la Resistencia, o al menos de sobrevivir en lo que se encuentra la mejor forma de vencer a quienes pretenden oprimir a la galaxia. Además, el Supremo Líder Snoke, cuya importancia es mayor en esta ocasión, tiene sus propios planes para hacer que Kylo termine de aceptar al Lado Oscuro, derrotar a los que aún se resisten a su control y convencer a Rey de unírsele para explotar su potencial al máximo.

Star Wars: Los últimos Jedi presenta la continuación perfecta a una historia que de inmediato llamó nuestra atención y que nos dejó con ganas de saber qué más pasaría, funciona para resolver varias dudas que quedaron tras la entrega anterior y para marcar una evolución en esos personajes a los que conocimos hace un par de años, al igual que con los que nos reencontramos después de mucho tiempo. Por otra parte, este octavo episodio introduce a nuevos personajes que logran aportar algo más y que tienen potencial para ser recordados por sus acciones y lo que éstas significan, tales son los casos de los interpretados por Laura Dern, Benicio Del Toro y Kelly Marie Tran, además claro de los simpáticos Porgs, criaturas que le aportan grandes momentos de humor al filme, sobre todo cuando interactúan con Chewbacca. En resumen, el primero de varios aspectos sobresalientes de la cinta recae directamente en lo bien estructurados que están sus personajes.

Aunque la película ofrece las respuestas a varias de las preguntas con las que nos dejó la entrega anterior, algo interesante y que agradecerán todos los warsies es que ninguna de las respuestas ofrecidas son las que se esperaban, así que vayan desechando todas esas teorías que han surgido hasta ahora sobre Rey, Luke, Kylo y el resto de los personajes, porque encontrarán muchas sorpresas y serán repetidos los momentos en los que estarán al filo de su asiento en la sala de cine y gritando al ser sorprendidos por una trama que a cada momento presenta diversos giros sin que sepas que será lo siguiente que sucederá, pues cuando crees que las cosas van en cierta dirección, resulta que no era así y lo que parecen ser agujeros argumentales en la historia, en realidad son escenas que están ahí y de esa forma por una razón muy específica para después dejarte boquiabierto y sin saber cómo reaccionar ante lo que estás viendo. El excelente trabajo de Rian Johnson en la dirección junto a un guión escrito con mucho cuidado y en el que cada elemento tiene un por qué, dan como resultado una historia que resulta fresca y sumamente atractiva.

El octavo episodio llega con algunas de las mejores secuencias de acción de toda la franquicia en medio de explosiones, persecuciones a lo largo del espacio, cuidadas coreografías de naves batallando para que sea su bando el que se lleve el triunfo y peleas entre personajes a los que ya queríamos ver frente a frente para saber quién es el mejor, esto sobre todo en el caso del esperado encuentro entre Kylo y Ren, cuya subtrama se convierte en uno de los hilos conductores de la historia. Algo más que ofrece este título son un sinfín de momentos graciosos que ayudan a darle un buen balance entre tantas emociones, es la película de Star Wars con la que más se reirán, pero no se preocupen, pues esto no significa que se haya dejado a un lado lo serio en la franquicia para resolver diversos conflictos.

Esta entrega no es perfecta, pero se nota que se trabajó mucho para conseguir algo que realmente lograra hacerle justicia a la creación de George Lucas. Al final, todo lo que pasa a lo largo de las 2 horas y 32 minutos de duración de esta nueva ópera espacial dejará a la mayoría con una sensación agradable, aunque habrá quienes no estén del todo de acuerdo con lo que ven, sobre todo aquellos fans de antaño que no han terminado de acostumbrarse a los nuevos personajes. Los últimos Jedi se convertirá en un tema de conversación de muchos, para bien y para mal, durante los siguientes días.

La espera de dos años por ver Star Wars: Los últimos Jedi realmente ha valido la pena, pues estamos ante una de las mejores entregas de la franquicia que logra colocarse entre las tres más sobresalientes sólo por debajo de El Imperio contraataca y Una nueva esperanza. Se trata de una aventura que combina a la perfección momentos oscuros con acción y comedia, también es la película warsie que marcará definitivamente a una nueva generación.

Título: Star Wars: Los últimos Jedi (Star Wars: The Last Jedi)

Director: Rian Johnson

Elenco: Daisy Ridley, Mark Hamill, Adam Driver, Gwendoline Christie, Domhnall Gleeson, Carrie Fisher, Andy Serkis, Laura Dern, Oscar Isaac, Benicio Del Toro, Kelly Marie Tran, John Boyega

Fecha de estreno en México: 14 de diciembre

Calificación: 8