La nostalgia es una fuerza poderosa. Nos hace comprar esa lonchera que jamás usaremos solo porque tiene un estampado de la serie animada que no podíamos dejar de ver en nuestra niñez. Nos hace enviar mensajes de texto a exes a quienes tal vez no deberíamos escribir, solo porque es Navidad. O porque apareció “esa” canción en el shuffle. Y es el combustible que echa a andar a Ready Player One: Comienza el Juego.

La novela, de Ernest Cline, es un festival de referencias nerd, aunque, honestamente, Cline no es el mejor escritor del mundo. Cada vez que los personajes tienen que volverse más profundos, el autor lanza una serie de palabras que emocionan a quienes crecimos en los 80. Las franquicias pasan por Ferris Bueller y Pac-Man a Volver al Futuro y Godzilla de un momento a otro y hay momentos calcados de las cosas que amamos desde niños, pero ¿cómo le va a la película?

 

Sinopsis

La película se establece en 2045, con el mundo al borde del caos y el colapso. La gente ha encontrado la salvación en el OASIS, un universo expansivo de realidad virtual creado por el brillante y excéntrico James Halliday (Mark Rylance). Cuando Halliday muere, deja su inmensa fortuna a la primera persona que encuentre un objeto digital que ha escondido en algún lugar del OASIS. Esto provoca un concurso que abarca todo el mundo. Cuando un joven héroe llamado Wade Watts (Tye Sheridan) decide unirse al concurso, se lanza a una búsqueda de tesoros vertiginosa y realista a través de un fantástico universo de misterio, descubrimiento y peligro.

 

Tráiler

Reseña

Lo diré de entrada: la película tiene algunos problemas idénticos a los de la novela: los personajes son tan bidimensionales como los videojuegos de Atari 2600 que Wade ama y muchas de las situaciones en ambos relatos suceden “porque sí”. Pero también comparten su más grande fortaleza, la de encontrar en un mismo lugar a muchas de las razones por las que somos los fans mórbidos que somos desde hace muchos años. Pero, como no todos los espectadores leyeron el bestseller, lo dejaré fuera a partir de este momento.

La cinta comienza directamente en las torres de casas rodantes en Columbus, el hogar de Wade Watts, en un mundo en el que la realidad virtual sustituye al mundo real, pues está sumido en la pobreza. Es algo que debería ser más claro, pero que no es explorado realmente.

Bajo el nombre de Parzival, Wade es un gunter (easter egg hunter), uno de los millones de usuarios de OASIS, un sistema de realidad virtual en el que su creador, James Halliday, ha escondido un “easter egg”, un secreto que dará riquezas infinitas al ganador, además del control de la plataforma. Del otro lado del espectro está Nolan Sorrento (un muy desaprovechado Ben Mendelsohn) , un ejecutivo de IOI, un monstruoso corporativo, quiere ganar para poder monetizar OASIS.

A la par de ello, diversos personajes participan también en la cacería, pero nunca tenemos información acerca de ellos. Es un problema constante: no sabemos mucho de Wade, a pesar de que tiene un monólogo interno que va explicando varias de las situaciones de la cinta. Para el caso, tampoco de Art3mis, que al inicio parecería un personaje misterioso, pero cuya identidad es revelada en poco tiempo, sin mayores consecuencias.

Esta falta de profundidad en las identidades de los protagonistas y algunas de las situaciones que enfrentan podría no parecer molesta en una película en la que vemos al Gigante de Hierro pelear lado a lado con los personajes de Battletoads, DC Comics y Hello Kitty. Sin embargo, cuando se trata de una película de Steven Spielberg, esperas más. Esperas conocer a los protagonistas, compartir sus miedos y su camino, pero eso no sucede.

Pero les recuerdo: la nostalgia tiene poder. Y, sí, es un deleite ver a tus personajes favoritos unidos en un campo de batalla, aunque también existe el peligro de no verse como debería. Eso no sucede: los efectos visuales de esta película son sencillamente impresionantes y detallados y pasamos una buena parte de la película dentro del mundo virtual.

No es solo la presencia de tus personajes favoritos de los últimos 30 años lo que encenderá tu sonrisa en numerosas ocasiones, sino también las referencias a muchas otras franquicias que están en nuestra memoria.

Pero regresemos al punto ¿funciona la película? Sí, es muy divertida una vez que deja de intentar explicar el mundo que nos rodea y se dedica simplemente a ser entretenida. Definitivamente no es una de las mejores cintas de Spielberg, pero es una gran opción para pasar un fin de semana si tienes un saludable bagaje de cultura pop. Tomen las palomitas, busquen la pantalla más grande posible y prepárense para pagar más de una vez por su boleto, si es que quieren encontrar todas las referencias. Y si son menores a 40 años, empiecen a invadir las playlists de Spotify de sus papás.

 

Lo bueno

Los personajes virtuales son espectaculares

La gran cantidad de referencias pop

La batalla en el Castillo Anorak

Hay una secuencia completa dentro del hotel Overlook de El Resplandor de Kubrick que es simplemente perfecta

 

Lo malo

Los personajes no son entrañables, empezando por Wade

No se sienten las consecuencias de varias de las decisiones

No es la mejor película de Steven Spielberg y se siente un poco descuidada

Ready Player One: Comienza el Juego

Dirigida por Steven Spielberg

Elenco Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, T.J. Miller, Simon Pegg, Mark Rylance

Estreno: 29 de marzo