Piensen en cualquiera de las secuencias de Batman v Superman o Suicide Squad ¿La tienen? Bien. ¿Cuál es el color de la escena?

Ahora piensen en los personajes. Hay bastantes: Joker, Harley Quinn, Croc, Batman, Superman… ¿Sienten que alguno de ellos los podría ayudar en una situación desesperada? ¿Que podrían gritar “¡Sálvame, Superman!”?

Sabemos las respuestas a estas preguntas: todo es tormentoso, azuloso, pesaroso. En Metropolis el pronóstico siempre es “nublado con 95% de probabilidad de lluvia” y en Gotham, gozan de 30 años ininterrumpidos de noches tenebrosas. Nunca es de día, por cierto. En cuanto a los personajes: nadie quiere que llegue Superman a destruir media ciudad o las bodegas del muelle (hey, que sea una zona deshabitada no quiere decir que no le pertenezca a alguien). No queremos que llegue Batman, definitivamente. El tipo mató mínimo una docena de couriers de LexCorp. Sí, iban armados y sí, llevaban un mineral extraterrestre ilegal, pero eran solo transportadores. Además, dicen que te tatúa un logo de Bacardí sin que lo pidas, más o menos en el estilo de lo que hacía uno de los peores Batman posibles: Jean-Paul Valley.

La estética siniestra y cruda, grim and gritty, si lo prefieren, está bien. Es correcta, pero no para todo. Funcionó en The Dark Knight, aunque su concentración no era tan alta. Funcionó en The Crow. Con Superman… no funciona.

Todos los héroes del universo cinematográfico de DC y Marvel deberían tener una característica esencial: los niños, los adultos, las mascotas, deberían querer ser como ellos. Aunque tengan fallas, quieres ponerte el uniforme, quieres salvar al mundo porque ellos consideran que vale la pena salvarlo.

Kill me

No, olviden eso. Las mascotas no quieren ser como los superhéroes. No les pongan disfraces, por favor. Dejen que su labradoodle conserve su dignidad. 

Todo esto es para recordar que el mundo del héroe (no todos, Batman es la noche) debe ser colorido y emocionante. La primera película de Mujer Maravilla lo es.

Es gratificante que después de tres intentos, Warner empiece a dar pasos en la dirección correcta. Algunos ya estaban proponiendo que aplicaran un DC, una crisis que borrara todo para volver a empezar. No es nada raro, van por el segundo intento en tres años en DC Comics.

Aquí hay que regresar en el tiempo al momento en el que se anunció que Gal Gadot sería Mujer Maravilla. Las opiniones se dividieron entre los douchebags que declararon a voz en pecho “ash, está muy flaca” y la gente de mi generación (y anteriores) que lloraron amargamente porque ¿cómo iban a sustituir a Lynda Carter? Pero la opinión generalizada fue: “¿Ella? Pero… sale en las de Rápido y Furioso, no sabe actuar”. Y Gadot es, definitivamente, uno de los puntos más brillantes de la cinta.

En Mujer Maravilla conocemos a Diana (Gal Gadot), hija de Zeus y princesa de Temiscira, una isla en la que viven las inmortales Amazonas, raza creada para llevar armonía al reino del hombre, Diana es inquieta y quiere ser toda una guerrera, como el resto de las Amazonas. Después de años de entrenamiento, supera las habilidades de las combatientes más duras. Entonces, por vez primera, conoce a un hombre, Steve Trevor (Chris Pine), un estadounidense. La llegada del soldado a Temiscira también lleva el horror de una guerra que las Amazonas no conocen. Eventualmente, Diana y Steve se dirigen a Londres, pues Trevor tiene información que pueden usar para frenar el desarrollo de un arma terrible por parte de los alemanes y Diana está convencida de que Ares, el dios de la guerra, está detrás de todo el conflicto. Junto con una banda de locos forajidos, se internarán en la que fue una de las guerras más sangrientas.

Pero lo que ustedes quieren saber es: ¿es una buena película? ¿Es la película que salvará el Universo Cinematográfico Extendido de DC Comics?

La primera respuesta es: sí. Mujer Maravilla es una buena película. No es extraordinaria, eso sí. Como en cualquier cinta, hay errores de todo tipo y puntos débiles que se pueden mejorar en futuras entregas.

¿Salvará al DCEU? Probablemente. La clave está en seguir por ese camino, el de dar esperanza a los oprimidos, el crear héroes que lleven luz a donde solo hay tinieblas. Y, en todas las escalas, eso es lo que logran la película, la directora, la actriz y el personaje, por lo menos el 90% del tiempo.

Lo bueno

  • Gal Gadot es La Mujer Maravilla
  • No intentan atiborrar la película con absolutamente todos los gadgets y guiños posibles a toda la historia del personaje, aunque hay uno sobresaliente que reconocerán. Solo les diremos: revisen su colección de películas animadas.
  • Prácticamente toda la película sucede en el día, en la luz. Digan adiós a los paisajes nebulosos de Gotham y Metropolis.
  • El uso del humor es bastante atinado, en su mayoría
  • Las escenas de acción están muy bien coreografiadas y filmadas
  • La primera aparición de Diana con todo el uniforme, a pesar de ser algo usual en las películas de superhéroes, es emocionante
  • El estilo de filmación es distinto de los proyectos anteriores
  • Lo más importante: la primera película del DCEU en tener lógica, humor y acción, es protagonizada por una heroína y es dirigida por una mujer. Es un gran momento para que las niñas acudan al cine. Los niños también.

Lo malo

  • En ocasiones, Diana es versada en todo tipo de temas, al punto de citar a Tucídides, conocer todo lo que hay que saber de biología y hablar todos los idiomas posibles, pero de un momento a otro, pierde esa sabiduría.
  • Lo que siempre pasa con DC: el guión y la profundidad de los personajes. La historia es simple y eso no es un pecado, pero algunos sucesos simplemente pasan sin justificación y varios de los personajes no logran generar una sensación de empatía con la audiencia. Steve Trevor no parece impresionado por conocer a las Amazonas.
  • Hay varios villanos y, más allá de alguna referencia, la mayoría son desechables.
  • Son solo un par de momentos, pero hay efectos que no están logrados al 100% y uno de ellos es muy evidente en los primeros 15 minutos de la historia.
  • Nos habría gustado ver más de la vida de las Amazonas. Y más entrenamiento.
  • La pelea final nos regresa a la estética oscura y amarga que quisiéramos que se quedara en el pasado.
  • Robin Wright se siente muy desaprovechada
  • Las Amazonas son inmortales (han existido desde la era de los dioses grecorromanos). Sin embargo, mueren fácilmente.

¿Hay escena después de los créditos?

No, esto sigue siendo DC y no hay easter eggs.

Si quieren una calificación, cosa que no acostumbramos mucho, tomen en cuenta que BvS y Suicide Squad serían un 6. Mujer Maravilla, comparada con esas dos películas, es un 8.5.  Así es como debió comenzar la historia de los héroes de DC, con valentía, esperanza, bondad y moral a toda prueba. Es lo que queremos que sean nuestros héroes, porque aspiramos ser como ellos.

En un mundo en tinieblas y eternamente nublado, Patty Jenkins y Gal Gadot llevan la luz al DCEU.