Tendemos a romantizar la relación de los padres con los hijos. En el horror, salvo algunas excepciones, padres y madres sacrifican sus vidas para que sus descendientes puedan salvarse.

Lo que nadie nos dice, hasta que tenemos nuestros propios hijos, es que esa entrega y sacrificio no siempre es completa. No: muchas veces, sientes una tremenda antipatía por tus propios hijos. Y, conforme van creciendo, los chicos también se encuentran con el improbable escenario de que sus padres no son los superhéroes que imaginaron y ven las dolorosamente obvias señales de que ellos son tan falibles y uncool como todo el mundo.

 

Sinopsis

Un extraño trastorno de origen desconocido provoca repentinamente que los padres dentro de un tranquilo vecindario se vuelvan violentos contra sus propios hijos, Carly y su hermano Josh tienen que luchar para sobrevivir a un violento ataque de sus propios padres (Nicolas Cage y Selma Blair).

Atrapados en su propio hogar con su enloquecida mamá y papá, Carly y Josh se ven obligados a defenderse de las mismas personas que los han cuidado durante toda su vida.

 

Tráiler

Reseña

Es muy probable que hayas estado en esta situación: no entiendes cómo es que tus padres son tan aburridos y ellos jamás comprenderán tus intereses. Llaman “Nintendo” a tu PlayStation o LEGO a tu mundo de Minecraft. Y, si eres papá, cualquier intento de acercarte a tus hijos adolescentes es garantía de berrinches y muecas. En ambas situaciones, un instinto asesino llena el pecho de padres e hijos, pero en la mayoría de las ocasiones, dura un segundo y desaparece.

En Mamá y Papá, esos límites morales dejan de existir, por lo menos para los progenitores. Una extraña señal invade los televisores y radios y hace que las inhibiciones de aquellos que han engendrado hijos desaparezcan por completo.

Suena oscuro y tenebroso, pero no lo es tanto. Vamos, claro que no es una película familiar de domingo, pero el humor, por más negro que sea, prevalece. Y es que no hay nada como tener a Brent (Nicolas Cage) un padre reprimido, contenido y a Kendall (Selma Blair), que cae en el cliché de la mamá aburrida y fuera de onda, para que después se conviertan en un par de monstruos sin compasión.

Del otro lado del espectro están sus hijos: la típica rebelde adolescente Carly (Anne Winters) y el descuidado y pequeño Josh (Zachary Arthur), un par de engendros sin consideración por los demás. Es decir, la familia más normal del mundo.

La epidemia (sin explicación) solo va en un sentido: de pronto, las personas que más te cuidaron toda tu vida, quieren volverte trocitos. Brian Taylor, quien desarrolló la adaptación de Happy! para televisión sigue dejando salir esos momentos que carecen de corrección diplomática desde la silla del director. Sobra decir que si tu familia es muy tradicional, tal vez no sea tan buena idea que veas esta película con ellos.

Nicolas Cage y Selma Blair brillan cuando están en su etapa enloquecida. Hay un cierto gozo en sus personajes cuando reconocen que sus hijos truncaron sus sueños. No es una película digna de los Oscar, pero sí es un viaje divertido y violento. Además, la aparición especial de un actor mórbido es una delicia agresiva que todos agradecerán.

La recomendación mórbida es que la disfruten con palomitas y una buena bebida. Mamá y Papá se estrena este viernes 1 de junio, gracias a Cine Caníbal.

 

Título Mamá y Papá (Mom and Dad)

Director Brian Taylor

Protagonistas Nicolas Cage, Selma Blair, Anne Winters, Zachary Arthur