Cuando se anunció la nueva serie de Perdidos en el Espacio puso a temblar a más de una persona de mi edad. Verán, nosotros somos de una era antediluviana, en la que la televisión por cable no era exactamente popular, no existía Netflix y si querías ver algo, tenías que sentarte frente al televisor a la hora exacta, el día correcto, después de haber consultado esos datos en un periódico o en Tele-Guía. Ah, y no existían las “pizzas a domicilio”, así que tenías que salir y comprarla. En un restaurante. Como un hombre de las cavernas.

En aquellos días, mucho del entretenimiento mórbido que teníamos los más pequeños lo recibíamos heredado, como un suéter o unos shorts de tu hermano mayor. Antes de tener Dimensión Desconocida, nuestro catálogo de series incluía las que veían nuestros padres, desde la terriblemente aburrida Combate a Bonanza, con la inclusión de algunas joyas de la ciencia ficción, como El Túnel del Tiempo, Tierra de Gigantes y Perdidos en el Espacio.

En cada capítulo, la familia Robinson se encaminaba a un nuevo planeta, tenían aventuras y el Doctor Smith lo complicaba todo, mientras el Robot avisaba a Will Robinson que había peligro. El programa era bastante familiar e inocente, así que nos la pasábamos bien. Pero, como en el caso de todas las cosas que amamos de niños, a veces queremos sobreproteger nuestros recuerdos.

El temor no es gratuito. Ya hubo dos intentos de revivir la serie de los 60: una fue un piloto para TV que ninguna cadena quiso adquirir y el otro una película que tenía un buen elenco, buena música, pero con un guión terrible que hizo que la cinta no tuviera el éxito que se esperaba.

En la versión de Netflix se conservan prácticamente todos los elementos de la historia original:

 

  • Los Robinson salen en una misión para colonizar un nuevo mundo
  • El Doctor Smith es un personaje antagonista que no tiene buenas intenciones
  • Don West es el joven atractivo que se interesa en Penny, la hija mayor de los Robinson
  • El Robot cuida del peligro a Will Robinson
  • La familia se pierde en el espacio

 

Sin embargo, los tiernos, inocentes (e irreales) valores familiares de los 60 fueron actualizados, así que:

 

  • Los Robinson no son la familia perfecta
  • La Doctora Smith no es exactamente lo que parece
  • Don West no es el perfecto joven estadounidense que se guía por las reglas
  • Will no construye al Robot y su relación es complicada
  • No saltamos de planeta en planeta en la primera temporada

Nada de ello es malo. De hecho, a pesar de los cambios, sigue siendo una serie familiar. Tal vez no es una sitcom, pero es ciencia ficción ligera bastante disfrutable. Además, tiene un homenaje sacado directamente de Star Wars en la relación entre Don West y Penny Robinson que identificarán al instante. Las actuaciones son muy buenas, aunque la participación de Parker Posey como la impostora Doctora Smith probablemente divida las opiniones.

El veredicto Digna de un maratón. Los episodios mejoran conforme avanza la serie y el final promete una segunda temporada mucho más compleja y divertida.