Las historias pequeñas, íntimas, muchas veces nos causan más terror que los asesinos seriales que invaden naves espaciales o cualquier otro escenario en el que el destino del mundo está en manos de unos cuantos. Ese es el caso de Los Huérfanos.

Sinopsis

Tras el fallecimiento de su madre, una familia comienza a percibir extraños sucesos en su propia casa y descubren que hay un espíritu maligno entre ellos y se ha desatado una serie de posesiones y asesinatos, a raíz de un pacto satánico que su madre hizo muchos años antes. Ahora su espíritu regresará por el último de sus hijos.      

Tráiler

Reseña

En Los Huérfanos encontramos una lección que tenemos que recordar constantemente en todo tipo de películas: menos es más. La cinta, que ostenta el ahora muy mal visto título de remake, es una nueva versión de una historia que tuvo gran éxito en Indonesia hace tres décadas y que lleva el mismo nombre: Pengadbi Setan, que se traduce como Los Esclavos de Satanás.

Constantemente nos sorprenden las producciones alejadas de Hollywood, porque muchas de ellas tienen tanto o más impacto en los espectadores que la película más escandalosa y grandilocuente. Uno de los aspectos que nos hacen conectar con las historias es vernos reflejados en ellas. En Tren a Busan, por ejemplo, muchas de las costumbres coreanas son bastante parecidas a las latinas. Los Huérfanos nos muestra muchos ejemplos de ello, tan sutiles como la defensa universal contra los espectros: la fortaleza construida por una cama, sábanas y almohadas, un recurso que aunque suene simple, nos hace identificarnos con los personajes, pues más de una vez nos hemos enterrado en la seguridad de las cobijas cuando escuchamos un ruido extraño en la noche.

El director Joko Anwar, nacido en Indonesia, maneja el lenguaje visual de una manera impecable. Por supuesto, el que una cinta se vea bien no es suficiente. Aquí es en donde entra el reparto, encabezado por Tara Basro como la hija mayor de la familia y quien intentará defender a su familia de la maldición que parece acecharlos. Cada uno de los actores logra algo determinante en cualquier historia, el que te importe el destino de los personajes. Suena simple, pero ¿cuántas veces te has sorprendido al pensar en que quieres que aceleren las muertes o ejecuciones de los protagonistas? Eso no sucede en Los Huérfanos, en donde de verdad quieres que todos logren estar a salvo. Gran parte de ello es gracias a M. Adhiyat, que interpreta a Ian, un pequeño con problemas de audición que en muchas ocasiones se roba las escenas.

La atmósfera de la casa familiar se vuelve cada vez más pesada y, de nuevo, son los pequeños detalles los que la completan. El sonar de una campana que no debería ocurrir. Una sábana. Un sonido en la radio. Una vibración en la pared. Todo está organizado de manera que, para la última parte de la película, estés con los nervios de punta.

De tener un error, tal vez sea el comportamiento de la familia al final. Es una decisión del guionista, el propio Anwar, que resulta un tanto desconcertante, pero que no arruina el producto completo. Ya queremos ver qué otras cosas se le ocurren a este director indonesio, cuya formación estética sucedió gracias a las películas mórbidas a las que tuvo acceso en su niñez y juventud. Mientras tanto, Los Huérfanos tiene el sello de calidad Mórbido.

Los Huérfanos (Pengabdi Setan)

País Indonesia, 2017

Fecha de estreno 2 de marzo

Distribuida por Zima Entertainment