Era el año 2000 y no estábamos tan acostumbrados como ahora a ver tantas películas de superhéroes, así que cuando se estrenó la primera cinta de los X-Men ésta se convirtió en todo un fenómeno cinematográfico que emocionó por igual a los fieles lectores de los cómics y a quienes sólo acudían a las salas de cine con la intención de pasar un buen rato viendo algo que resultara entretenido. Aquella primera entrega del conocido equipo mutante de Marvel presentaba a uno de sus integrantes más populares, Wolverine, el cual era interpretado por un entonces desconocido Hugh Jackman, quien con el paso del tiempo se convirtió en el máximo representante de la franquicia.

Después de 17 años y nueve películas interpretando a Wolverine, Hugh Jackman se despide de su emblemático personaje con Logan, cinta que ha generado toda clase de expectativas desde que se anunció que se haría debido a lo que significaría y que con sus diversos avances nos dejó ver que sería muy diferente al resto de producciones similares que se han hecho hasta ahora. En un futuro distópico en el que los mutantes están prácticamente extintos desde hace tiempo y no son más que un recuerdo, el tipo rudo de las garras de adamantium al que todos conocemos ya no es el mismo y vive cada uno de sus días por simple inercia sin esperar a que nada bueno pase.

En esta ocasión encontramos a un Logan cuyas habilidades ya no son lo que solían ser, amargado, viejo y maltratado por el paso de los años, alcohólico, sin esperanzas de que algo bueno pase en su vida, con problemas económicos y trabajando como chofer en un servicio muy parecido a Uber, encargado de cuidar a un Charles Xavier cuya poderosa mente se ha ido degenerando, cansado y que cada día considera la idea de terminar con su vida de una vez por todas. El mutante alguna vez conocido como Wolverine recibe una última oportunidad de hacer algo bueno cuando conoce una niña demasiado parecida a él y que necesita de su protección.

Un laboratorio secreto se ha dedicado a crear sus propios mutantes, ha estado experimentando con niños para convertirlos en armas y una de las pequeñas, llamada Laura, llega hasta Logan, haciendo que éste recupere algo del espíritu de pelea que alguna vez lo caracterizó y que se enfrente a un grupo de sujetos bastante peligrosos que no tienen ningún problema con matar a cualquiera que tengan enfrente. La niña que llega representa una oportunidad de redención para Logan, un héroe en decadencia que lo ha perdido todo y que puede volver a ser, aunque sea por una vez, lo que alguna vez fue.

Logan es una película violenta (es clasificación C en México), dramática e intensa, puede ser descrita como una suerte de western con un toque de road movie, buenas secuencias de acción y momentos muy emotivos. No se trata de una típica cinta de superhéroes como las que estamos acostumbrados a ver, es distinta y tiene cierto tono desalentador. Además, la historia se sostiene en la buena actuación de Hugh Jackman y resulta en una despedida perfecta para el actor, es justo el filme que tenía que ser y uno de los mejores que se han estrenado en lo que va del año.