Son muchas las películas que se centran en una historia sobre una realidad desalentadora con tintes de futuro postapocalíptico y que muestran la paranoia de un grupo de personajes que viven con miedo de “algo” que se encuentra acechando cerca del lugar en el que pasan sus días, pero esa clase de historias no suelen ser tan comunes dentro de la cinematografía mexicana y esa es una de las razones por las cuales llama la atención inicialmente Las tinieblas, filme hecho en México y segundo largometraje del director mexicano Daniel Castro Zimbrón, quien nos hace parte de una familia -formada por un padre y sus tres hijos- que trata de estar a salvo en medio del bosque.

En un entorno difícil y salvaje, Gustavo pasa su día a día cuidando a su pequeña hija Luciana y sus hijos más grandes, Argel y Marcos; todos viven en una cabaña en la que pasan la mayor parte de su tiempo y que se encuentra alejada de la civilización en lo más profundo del bosque, ellos salen sólo cuando es estrictamente necesario, siempre usando máscaras a prueba de gases y con rifles. El clima del oscuro y frío exterior no es el adecuado para dar un paseo, luce tóxico y parece que hay algo en el aire que hace que sea preferible no salir. Además, al estar afuera es fácil escuchar a una bestia que se pasea por los alrededores y cuya presencia no significa algo bueno.

Marcos desaparece inesperadamente y Argel se deja llevar por la desesperación de no conocer del todo el destino de su hermano mayor a pesar de que su padre le ha dicho qué pasó con él. El joven personaje debe madurar más rápido debido a las circunstancias propias de su realidad, debe ser un buen hermano y un buen hijo, tiene que encontrar la forma de asegurar que sus seres queridos estén bien y también debe aclarar sus ideas, pues son muchas las dudas que comienzan a surgir en su cabeza al ser testigo de los métodos a veces dudosos de su padre. Argel no descansará hasta encontrar a Marcos, sin importar que arriesgue su vida en el proceso, y las decisiones que comience a tomar no le afectarán sólo a él.

Las tinieblas es un eficaz ejercicio cinematográfico que combina elementos propios de géneros como el terror, thiller y drama para contar una historia que en temática al igual que en estilo visual inmediatamente nos recuerda cintas como It Comes at Night y The Road, sólo por mencionar un par de ejemplos. La atmósfera transmitida en la historia es una de miedo, sabemos que hay “algo” ahí afuera que amenaza a los personajes pero nunca lo vemos y tal vez eso sea lo más atinado en toda la cinta debido a que la incógnita nos mantiene al filo de nuestras butacas porque no sabemos qué esperar realmente, sólo sabemos que debemos temer por lo que pudiera pasar con los personajes.

La película está bien pensada y bien estructurada, el único gran problema que tiene es que por momentos es muy lenta y se tarda mucho en retomar el ritmo para avanzar de la mejor forma posible. Los giros en la trama llegan cuando deben, pero el final tal vez deje a algunos con ganas de una conclusión distinta. Es una buena cinta y ya, tiene sus detalles y funciona para que sepamos que su director tiene un buen futuro por delante, hay que ponerle atención a lo que haga próximamente. A un año de haber estado en Mórbido Fest 2016, Las tinieblas llega a las salas de cine en México para tener su estreno comercial.

Título: Las tinieblas

Director: Daniel Castro Zimbrón

Elenco: Brontis Jodorowsky, Aliocha Sotnikoff, Camila Robertson Glennie, Fernando Álvarez Rebeil

Fecha de estreno en México: 13 de octubre