Hace unos años los zombies volvieron a ponerse de moda en el cine y con ese regreso a la pantalla grande, también llegaron nuevas películas con historias diversas en las que el apocalipsis zombie ha funcionado como contexto para que se den toda clase de situaciones y que han presentado a distintos personajes de los cuales hemos aprendido algunas cosas. Con críticas a la sociedad y a varias de sus costumbres, momentos impactantes o llenos de tensión, burlas a todo y a todos, relaciones de amor y amistad que surgen mientras se intenta escapar del peligro, elaboradas secuencias de acción y personajes capaces de hacer cualquier cosa con tal de seguir con vida; estamos ante un subgénero cinematográfico que ha abordado prácticamente todos los temas de todas las formas posibles, pero La noche devoró al mundo (La nuit a dévoré le monde) logra mostrar algo diferente a lo que hemos visto hasta ahora.

¿Se puede tomar algo que se ha hecho muchas veces para reinventarlo una vez más y entregar algo que se sienta fresco y original? Con su primer largometraje, el director Dominique Rocher prueba que sí es posible al tomar ese apocalipsis zombie que se nos ha mostrado en la pantalla en repetidas ocasiones para contar una historia sobre la soledad y sobre la forma en la que las personas pueden reaccionar a ella. Mientras otras cintas se han preocupado más en mostrar lo que hay que hacer para sobrevivir a la presencia de los muertos vivientes, pocas se han preocupado en mostrar los efectos psicológicos que dicha presencia puede tener en la gente y en el caso de La noche devoró al mundo, ésta se centra por completo en el proceso por el que pasa su protagonista al quedarse solo.

Un día como cualquier otro, Sam llega a buscar a su ex para llevarse algunas de sus cosas que ella todavía tiene, el problema para el protagonista es que en ese momento se realiza una fiesta y al buscar alejarse de la misma se encierra en una de las habitaciones, quedándose dormido y despertando al día siguiente para descubrir que algo muy malo ha pasado. Sam se encuentra completamente solo, todos a su alrededor son zombies, no hay más personas a su alrededor y luego de escapar de la amenaza encuentra un sitio para permanecer a salvo.

Nuestro personaje principal no puede salir del edificio en el que se encuentra y pasa cada uno de sus días haciendo todo lo que se le ocurre, al principio estar sin nadie más alrededor parece no ser tan malo porque puede divertirse a lo grande pero llega un momento en el que la desesperación se apodera de él y se pone ansioso, la furia también se hace presente y se hacen evidentes los estragos que la soledad puede tener en el ser humano. Las personas, nos guste aceptarlo o no, estamos diseñadas para socializar y desarrollarnos en grupo, aquí eso queda más que claro.

La noche devoró al mundo es sin duda una de las mejores películas de zombies que se han hecho hasta ahora y también es una de las grandes sorpresas de este año. Más que ser una cinta de terror, en realidad se trata de un drama muy bien estructurado que profundiza en los efectos de la soledad en las personas. Estamos ante una propuesta sumamente interesante, fresca y original que vale la pena ver mientras esté en una cartelera a la que actualmente le hacen falta más producciones como ésta que se aleja de la oferta comercial.

Título: La noche devoró al mundo (La nuit a devore le monde)

Director: Dominique Rocher

Elenco: Anders Danielsen Lie

Fecha de estreno en México: 27 de julio