Tienes 12 años, eres un nerd, tus padres te sobreprotegen, en la escuela se burlan de ti y los chicos de tu vecindario aprovechan cada oportunidad que tienen para molestarte; en resumen, tu vida apesta bastante, pero en medio de todo lo malo que te pasa hay una sexy chica mayor que te aconseja para salir adelante y que es una verdadera amiga contigo, el problema es que ella que es esa aparente mejor parte de tu vida en realidad no es quien parece y sus intenciones contigo con perversas. Todo esto es lo que le sucede al joven protagonista de La niñera, película que acaba de llegar a Netflix con una efectiva combinación de humor negro y muchos litros de sangre.

Cole la está pasando mal y las cosas mejoran un poco para él cuando sus padres deciden salir de viaje, dejándolo bajo los cuidados de Bee, quien es bella e inteligente, sabe defenderse, tiene algo de geek y de quien cualquiera se enamoraría fácilmente, sobre todo si eres un niño que no sabe mucho sobre el mundo y la ve como la única persona que lo entiende. Después de un día casi perfecto, la locura se desata durante una noche frenética en la que lo que comienza como un juego de botella entre un grupo de adolescentes, se convierte en una auténtica masacre en la que todo el mundo comienza a morir.

Resulta que la simpática niñera está algo perturbada y es un poco inestable, además de que planea realizas un rito satánico para el cual necesita, entre otros ingredientes, la sangre del inocente jovencito bajo su cuidado, el problema para él es que se da cuenta de todo lo que sucede y entonces se ve obligado a madurar en una sola noche para no morir en las manos de un grupo de personajes que cumplen con varios de los clichés clásicos del cine de terror adolescente, incluyendo a la joven bella que incita a los demás a hacer lo que dice, la sexy porrista sin cerebro, una chica calculadora, un tipo que se la pasa gritando que tiene los diálogos más graciosos y el deportista que casi todo el tiempo está presumiendo su cualidades físicas.

La niñera cuenta con una historia que no se toma nada en serio pero que está bien contada y en la que todo se lleva al extremo sin temor a caer en lo ridículo, es una cinta que se burla de sí misma y ése tal vez es su principal encanto debido a que se nota que su equipo decidió arriesgarse, lo cual fue bueno y les dio resultados bastante divertidos. A lo largo de cada escena nos encontramos con chistes graciosos con los que los más sensibles podrían sentirse ofendidos, personajes con los que es fácil sentir empatía y cuyas motivaciones son sencillas de entender, muertes ingeniosas y realmente aparatosas, diálogos memorables y momentos de puro entretenimiento para pasar un buen rato.

La producción para nada es una joya del cine de género, su principal problema es que se tarda mucho en llegar a lo bueno, pero a partir de que se desata el conflicto, las cosas sólo mejoran. Es más una burla a ciertas películas de terror en las que los protagonistas son adolescentes y es tan mala -hecha así a propósito para causar justo el efecto que causa- que al final resulta buena y entretenida. Vale la pena sentarte en tu lugar favorito de tu hogar y ponerte a ver esta cinta, sólo debes mentalizarte en que lo que verás tiene el único objetivo de divertirte, deja tus prejuicios a un lado, desconecta tu cerebro durante poco más de una hora y ponte a reír.

Título: La niñera (The Babysitter)

Director: McG

Elenco: Bella Thorne, Samara Weaving, Robbie Amell, Hana Mae Lee, Emily Alyn Lind, Andrew Bachelor, Judah Lewis

Fecha de estreno en México, en Netflix: 13 de octubre

Calificación: 7