En estos tiempos de reciclaje en Hollywood ya no es una novedad enterarnos de la llegada de una nueva secuela con la cual se continúe contando una historia que ya tuvo éxito en el pasado, los estudios siguen buscando fórmulas efectivas para repetirlas en la pantalla grande y aunque son pocos los casos en los que pasa, hay veces en las que se logra reinventar adecuadamente el producto original para obtener un resultado que realmente logra aportarle algo más a eso que ya habíamos visto. Ahora, con Jurassic World: El reino caído (Jurassic World: Fallen Kingdom), llega una nueva entrega de una de las franquicias cinematográficas más populares de las últimas tres décadas y lo primero que podemos decir acerca de ésta es que cumple con todas las expectativas que ha generado hasta ahora e incluso las supera.

Después de haber sido testigos del caos desatado en un renovado y moderno parque de atracciones jurásicas en el cual una nueva especie de dinosaurio acabó con casi todo a su paso en la entrega anterior, en Jurassic World: El reino caído encontramos nuevamente a Claire (Bryce Dallas Howard), quien ha dejado atrás su cargo como la responsable de que todo saliera bien en ese lugar de esparcimiento que contaba con dinosaurios para convertirse en una de las piezas principales de una organización dedicada a la protección de esos animales que dejaron de estar extintos gracias a los avances en la ciencia.

En un presente en el que la existencia de los dinosaurios es una realidad y en el que están a punto de quedar extintos una vez más debido a que la isla en la que habitan está cerca de dejar de existir por fenómenos de la naturaleza, los gobiernos del mundo se debaten entre dejar que esas criaturas magníficas mueran o hacer algo para que ayudar a que sigan con vida, para algunos su sola existencia en esta época es algo que no es natural y está mal mientras que otros consideran que se trata de seres vivos que merecen permanecer en la Tierra; en medio del debate desatado, Claire tiene la oportunidad de sacar de la isla a algunos dinosaurios para que sigan con vida y para lograrlo busca a Owen (Chris Pratt) con la intención de convencerlo de ayudarla, posteriormente ambos se lanzarán en una misión de rescate que sin que lo sepan es algo más, algo que está mal y que podría significar una enorme amenaza para la humanidad. Las cosas se salen de control y los personajes se verán obligados a hacer lo correcto para evitar una enorme catástrofe.

Jurassic World: El reino caído es una de esas secuelas que logran superar a la película anterior y que además se colocan entre lo mejor de la franquicia a la que pertenecen, se trata de una reinvención que le hacía falta a las cintas que comenzaron a partir de Jurassic Park y presenta tanto una historia como un tono que realmente aportan cierta frescura con un necesario toque de terror y altas dosis de suspenso cortesía del director, Juan Antonio Bayona, quien con su singular visión nos ha recordado por qué los dinosaurios sueltos deberían darnos miedo, además de dejar claro que las secuencias de acción bien montadas no están peleadas con una historia inteligente y llena de giros que son capaces de sorprender a las audiencias.

Se trata de una cinta realmente entretenida que te mantiene atento de principio a fin, el guion es bueno y cumplidor, la dirección es la adecuada y en cada escena se nota la escuela del realizador a cargo, los efectos visuales son de primera calidad y realmente logran darle vida a esos dinosaurios que hace millones de años no pisan el planeta, también tiene acción y te tiene en suspenso; en resumen, vale mucho la pena ver Jurassic World: El reino caído, sobre todo porque es interesante ver qué dirección tomará ahora la franquicia.

Título: Jurassic World: El reino caído (Jurassic World: Fallen Kingdom)

Director: Juan Antonio Bayona

Elenco: Bryce Dallas Howard, Chris Pratt

Fecha de estreno en México: 21 de junio