A lo largo de los años, muchos guionistas y directores mexicanos han encontrado historias reales que funcionan a la perfección como fuentes de inspiración para darles forma a diversas películas de terror, esto es algo que pasa una vez más con Inquilinos, producción basada en hechos reales que toma a la brujería y la santería que se practican en el país como punto de partida para contar lo que pasa con una joven pareja en busca de un nuevo comienzo que se muda a un viejo departamento sin saber que el mal habita ahí luego de ser el escenario de rituales malditos.

Demián (Erick Elias) es un música en busca de un trabajo que le permita tener una mejor vida junto a su amada Luzma (Danny Perea), quien se encuentra en medio de una etapa personal de duelo tras haberse realizado un aborto y que se mortifica al analizar cuál podría ser el castigo por sus acciones, además de estar confundida y sentir una enorme culpa, debido a sus creencias religiosas, por lo que ha hecho. Lo que inicia como un proceso normal de adaptación a un nuevo entorno, se va convirtiendo poco a poco en una agonía infernal capaz de sumir a cualquiera en una completa desesperación.

Conforme van pasando los días en su nuevo hogar, Luzma comienza a tener encuentros extraños con sus vecinos y empieza a sospechar que hay algo malo en el lugar en el que ahora vive, ella tiene una sensación de que ahí habita algo siniestro y no está equivocada al sentirse así. Las cosas se cambian solas de lugar, aparecen pruebas de que se ha practicado santería, se escuchan voces, la atmósfera se siente pesada, al dormir “se te sube el muerto” y hay apariciones; esto y más es lo que pasa en el departamento, el cual se convierte en un auténtico escenario del terror, uno en el que parece no haber forma de sobrevivir, ¿cómo enfrentas algo que no sabes qué es ni por qué está pasando?

Inquilinos es una buena propuesta de terror hecho a la mexicana, es justo destacar el trabajo hecho por sus guionistas, Juan Carlos Garzón y Angélica Gudiño, al tomar una serie de anécdotas reales para amalgamarlas de manera adecuada en un guión que tiene ciertos elementos a su favor para generar interés, suspenso y miedo, lo cual es algo que se logra con la dirección de Chava Cartas, realizador que realmente supo cómo llevar lo escrito a la pantalla grande. Es fácil notar que los temas principales no se tomaron a la ligera y que hubo cierta investigación para mostrar la brujería y la santería de forma realista que no cayera en exageraciones que pudieran afectar al desarrollo de la historia en algún punto.

Por otra parte, también vale la pena mencionar que los temas sobrenaturales funcionan como contexto para contar la historia principal, una que es más acerca de tener fe, no rendirse a pesar de las adversidades, saber perdonarse a uno mismo por sus errores y encontrar la forma de seguir viviendo plenamente aunque se presenten situaciones negativas. Al final, lo que tenemos aquí es una cinta que cumple con la función de entretener y que resulta en una de esas propuestas de terror que tanto suelen gustarle al público cinéfilo mexicano.

Título: Inquilinos

Director: Chava Cartas

Elenco: Danny Perea, Erick Elias

Duración: 88 minutos

Fecha de estreno en México: 2 de noviembre