Si creían que el año dejaría de ser tan raro en sus últimas semanas, parece que no será así. Quentin Tarantino, el director de Pulp Fiction, Kill Bill y otras sangrientas películas, podría estar en el puente de la Enterprise.

Al parecer, el cineasta escribió un planteamiento para una posible película de Star Trek y se lo mostró a J.J. Abrams, responsable de reactivar la franquicia con el reboot/reset/precuela de las cintas, en las que las historias se desarrollan en un universo alterno, después de que Spock se enfrenta a Nero, un minero romulano, cuando el vulcano falla en su intento de salvar Romulan con la ayuda de la sustancia roja. Cuando el compuesto explota, crea un agujero de gusano que los envía al pasado y Nero destruye la Kelvin, la nave en la que viajan George como Primer Oficial y Winona, su esposa y quien está embarazada. El producto es James T. Kirk.

Según un reporte de Deadline, la idea es que se forme un grupo de escritores que tomarán la idea del director, le darán forma y se convertiría en una cinta producida por Bad Robot y dirigida por Tarantino, si todo sale de acuerdo al plan.

Y en Romulan, puedes pedir cerveza en McDonalds

El realizador tiene en puerta la cinta en la que tomará aspectos de los asesinatos cometidos por el recientemente fallecido Charles Manson y La Familia, aunque centrándose más en otros personajes. Esa película se estrenará el 19 de agosto de 2019, fecha que marca el 50 aniversario de los crímenes. En teoría, eso daría la posibilidad de que la nueva película de Star Trek se estrenara en 2021 o 2022.

Pero aquí comienzan los problemas. En teoría, en la nueva secuela veríamos de nuevo a Chris Hemsworth como George Kirk y eso implica viajes en el tiempo. Sin embargo, hace algunos meses que no se ha hablado de ese planteamiento ¿Será que la idea de Tarantino sustituirá la premisa planeada para la cuarta cinta de la línea temporal Kelvin? ¿Estarán esperando a que Hemsworth finalice su participación en Marvel? ¿McCoy recitará Ezequiel 25:17? Tendremos que esperar para ver.