Por Doctor Beltrán

La semana pasada les hablé sobre modificaciones craneales. En un cena con amigos, las chicas presentes empezaron a mencionar sus respectivos números de calzado y yo hice la mención a los "pies de loto". Me sorprendió que nadie supiera a qué me refería.

Nadie sabe con seguridad cuándo empezó a hacerse esta modificación corporal, aunque en la antigua China, alrededor del siglo XVI se hizo popular el tener pies pequeños entre las mujeres chinas, como atributo de belleza. Para lograrlo, en muchas ocasiones, a las niñas de dos años de edad se les vendaban los pies para evitar que crecieran.

Este signo exótico de belleza, hacía que los padres pudieran negociar con señores feudales acaudalados por un matrimonio ventajoso para la familia. Se les llamaba pies de loto y mientras más pequeño el pie, se le consideraba más hermoso, llegando al punto máximo de hacer el llamado loto de oro, es decir un pie que no medía más de 7 cm.

Si le proceso empezaba en edades muy tempranas, no había necesidad más que hacer una deformidad del meta tarso, el cual se comprimía en la parte de arriba en caso de que estuviera extendido, como lo vemos en estas imágenes.

Por lo regular, la primera hija de la familia era la destinada a llevar el proceso de la formación de los pies de loto, pues representaba una pérdida económica para la familia ya que no podría ayudar en las labores del campo o el hogar, solamente servía para negociar un buen matrimonio. Si la niña tenía más de tres o cuatro años al momento de iniciar su transformación corporal, era necesario fracturar los tres últimos dedos para acomodarlos en la planta del pie y comenzar el proceso de vendado.

Lo cierto es que  los hombres chinos encontraban muy eróticos los pies pequeños y olorosos, y digo olorosos por que las vendas y los pliegues que se formaban en la piel eran presa de infecciones de gérmenes saprofíticos que hacían que se formara un aroma fétido por la presencia de pus.

Las niñas llevaban zapatos especiales que mostraban que tenía el don de la belleza radicado en los pies pequeños además, como era de esperarse, no había un adecuado equilibrio en la forma de caminar, por lo que lo hacían con pasos cortitos y tenían que hacer gala de equilibrio estirando las manos, lo que era considerado como refinamiento femenino y se le llamó andar de loto.

Las mujeres estaban limitadas en su movilidad, dependían de esclavos o de la servidumbre para ser transportadas, por lo que los esposos las consideraban como un símbolo de castidad ya que no podían salir a ningún lado sin ayuda.

Con el arco del pie doblado y los dedos fracturados, la modificación en los pies era definitiva. Sin duda, la principal complicación era la infección, pues en muchas ocasiones los dedos estaban doblados y la circulación no era buena. Si no se hacía una revisión de los dedos quitando el vendaje, podrían pasar varios días sin que los dedos o la piel tuvieran buena irrigación, lo que generaría que los dedos primero se pusieran de un color enrojecido y luego azul, hasta necrosarse, infectarse y entrar en un proceso de putrefacción. Después de algunos años pueden imaginarse el dolor que esto generaba, en muchas ocasiones las uñas eran quitadas desde la raíz para evitar que crecieran y fuera motivo de más dolores y sufrimientos. Si sufrían una infección en la piel, también podía llegar a los huesos generando un proceso que llamamos ostio mielitis, el cual incluso  puede llevar a la muerte por un choque séptico.

Existía un libro o manual sexual de la dinastía Qing en el cual se enumeran 48 formas distintas de jugar con un aspecto sexual con los pies vendados de las mujeres, algunos hombres preferían no ver los pies sin vendar pues se rompía la ilusión de un pie perfecto y pequeño. Un tal Feng Xun describe lo anterior diciendo: si quitas los zapatos y las vendas de los pies de la mujer, el sentimiento estético será destruido para siempre.

La práctica del vendaje de pies queda prohibida con el régimen socialista en China, para 1911 se promulgó una ley para evitar esta costumbre. Aún hay mujeres de edad avanzada en zonas rurales que fueron sometidas a esta tortura de pequeñas. La mayoría de las fotos que hay en internet son de Zhou Guizhen o Fu Jifen, anciana de más de 80 años que vive en Liuyi, una provincia en Yunnan, un lugar en donde hay más de 100 mujeres con los pies vendados, todas mayores de 70 años.

Como dato curioso, la bella actriz británica Ingrid Bergman, protagonizó The Inn of the Sixth Happiness, donde hace el papel de una misionera en China asignada por el mandarín local como su "inspectora de pies", para asegurarse de que la antigua práctica de vendar los pies se erradique en la región que gobierna.

Existe una novela del 2005 llamada Snow Flower and The secret Fan, que trata sobre un par de niñas que son destinadas a llevar el proceso de vendaje de los pies para hacer la modificación corporal de pies en flor de loto,  fue llevada al cine en 2011, es un poco una película romántica pero ni modo ...

Moraleja: "La buena reputación es conveniente dejarla caer a los pies de la cama. Hoy tienes una ocasión de demostrar que eres una mujer además de una dama." JS