John Vincent Hurt, uno de los actores más prolíficos, murió hoy. Tenía 77 años.

Mucho se puede decir de la carrera del histrión británico, pero baste decir que es responsable por muchos de los momentos clásicos que los aficionados al género fantástico jamás podrán sacar de su cabeza. Fue el atormentado John Merrick en El Hombre Elefante, dio su primera varita mágica a cada mago de la saga Harry Potter, combatió al Gran Hermano en 1984 y luego se convirtió en uno en V for Vendetta. Nos salvó de las cosas que nos atacan en la noche en Hellboy e, incluso, fue el Doctor que no era el Doctor en el episodio de 50 aniversario de Doctor Who, responsable de terminar las Guerras Temporales.

Pero hay un momento que será eterno. En Alien, el oficial Gilbert Kane, de la astronave Nostromo, inspecciona un extraño huevo extraterrestre, cuando una criatura emerge y se fija a su rostro. Después de ponerlo en cuarentena, el espécimen muere y Kane parece estar en perfectas condiciones. Entonces, se sienta a comer con la tripulación...

Entre las escenas del género, es inolvidable. Pero Hurt también tenía un gran sentido del humor, que demostró al repetir la misma secuencia, pero en Spaceballs, de Mel Brooks.