El final se acerca ya. El Clone Club tiene todos los problemas del mundo: la enfermedad que destruye a las clones puede manifestarse en cualquier momento, hay varios grupos peleando entre si y no dejan de aparecer nuevas versiones. Están acorraladas. Sin embargo, es hora de pelear.

Desde el principio, nos cazaron. Nos controlaron. Nos usaron. Nos traicionaron. Pero no pudieron rompernos. Ahora peleamos para controlar nuestros cuerpos, para amar a quien escogemos. Ahora pelearemos. Por mis bebes. Por mis hermanas. Por la familia que escogimos. Por nuestra libertad. Juntas pelearemos hasta el final con todo lo que tenemos y con todo lo que podríamos perder, por un nuevo futuro. Juntas somos una. Somos una. Somos. Una.

Orphan Black está haciendo lo que ninguna serie se atreve: terminar la historia justo en su punto más alto, en lugar de inventar nuevos conflictos solo para extender los episodios. Si nunca la han visto, tienen que apreciar el trabajo que hace Tatiana Maslany al interpretar a todas las clones y lo pueden hacer a través de la señal de A&E en América Latina.