Por Julio C. Sánchez

Una vez asentada la nueva sede la Muestra de Syfy en el centro de Madrid, algo cada vez más complicado debido al continuo cierre de salas de cine, y solventado el problema del espacio con 3 salas proyectando la película simultáneamente así como las divertidas presentaciones de la maestra de Ceremonias, Leticia Dolera (REC 3: GENESIS), que se retrasmiten en directo para el resto de las salas. Podemos decir que la edición XIV de la Muestra SyFy ha sido un éxito de público y hay que decirlo, también por el nivel de las películas exhibidas. Sin ir más lejos, creo sinceramente que hemos visto un par de las mejores películas de este año.

La Muestra dio comienzo con la esperada “LOGAN”, última entrega en la que Hugh Jackman encarnara al mutante de las garras. Y con razón por que la peli es una especie de réquiem por un héroe en extinción, una película sobre el fin de una época, con un acertadísimo tono de western crepuscular y elegiaco. También es una película violenta. Muy violenta, que no desagradara a los fans del gore pero que probablemente no conecte con algunos fans de las pelis de superhéroes. Ya que es la película que hubiera hecho Sam Peckimpah si se hubiera acercado al género de superhéroes. Una cinta brutal y dramática, nada complaciente, con un Hugh Jackman que por momentos parece Mel Gibson en las películas de Mad Max. Es una pena que en el tramo final eche el freno y se haga un poco reiterativa porque si no podíamos hablar de una de las mejores pelis de superhéroes jamás hecha. Se queda cerca.

Ya el viernes 3 pudimos ver “Seoul Station” que es la precuela de la excelente “Train to Busan”, la mejor peli de zombis de 2016. Y si bien “Seoul Station” no alcanza las cotas magistrales de “Train to Busan” si es una efectiva película de zombis de animación. Es curioso que su director, el coreano Sang-ho Yeo se diera a conocer internacionalmente con estupendos films de animación pero haya sido una película de acción real como “Train to Busan” la que le ha dado el éxito definitivo. Sin embargo “Seoul Station” no juega la carta de lo que podría hacerse en animación y no se hace en imagen real. No acabando de explotar sus posibilidades. En eso su hermana mayor “Train to busan” es muy superior. En cualquier caso un título de zombis (o infectados) muy recomendable.

Después de los zombis tocó el turno de los tiburones de “47 Meters Down”. Este película lleva rodada casi dos años con el título de “In the Deep” pero por alguna razón ha permanecido en las estanterías criando polvo con lo que asistimos a su premier mundial oficial. Parece que este año, finalmente, verá la luz con el título “47 Meters Down”, suponemos que aprovechando el tirón del verano pasado ( ). La película protagonizada por la otrora estrella Disney Mandy Moore empieza como un remedo edulcorado de “Tintorera” de Rene Cardona Jr, con un par de turistas americanas pasándoselo bien las playas de Mexico y pronto deriva en una especie de “BURIED” bajo el mar y rodeada de tiburones. La película no solo no aburre, sino que cumple bastante efectivamente pese a lo convencional de su propuesta.

Y el viernes por la noche sirvió para el estreno de un film español, el western de Víctor Matellano “STOP OVER HELL” que contó con la presencia de su director y sus protagonistas entre los que se incluye el mítico director italiano Enzo G. Castellari, responsable de films como la original INGLORIOUS BASTARDS, 1990: LOS GUERREROS DEL BRONX o KEOMA , que no pudo asistir finalmente. Quizás por suerte para él, porque la película no fue nada bien recibida entre los asistentes. Quizás porque se trataba de un western de bajo presupuesto muy alejado de las propuestas fantásticas de la muestra.

“The Good Neighbor” ha sido una agradable sorpresa, una historia aparentemente ya transitada donde nada es lo que parece en un primer momento. Con un James Caan inmenso que dice más con una mirada que con mil frases de dialogo. Muy aceptable también la actuación de los actores adolescentes. Y continuamos la tarde del sábado sin salirnos de los asesinos en serie, el tema del día: “I am not a Serial Killer” es una buena película sobre todo en la primera mitad, que deja un sabor agridulce. Aun siendo irlandesa la acción transcurre en Estados Unidos y todo tiene una apariencia de cine indie gringo, incluido un ritmo excesivamente moroso en gran parte del metraje. Es justo el cambio de género en el tramo final, el que juega en su contra. Christopher Lloyd, demuestra que tiene un talento desaprovechado por la larga sombra de su Doc Brown y atención al antiguo actor infantil Max Records, una estrella en ciernes...al tiempo.

La mejor película de la jornada del sabado fue sin lugar a dudas “Pet” dirigida en Los Angeles por el español Carles Torrens (quien ya estuvo en Mórbido con su primera película “Emergo”). “Pet” cuenta la retorcida historia de un empleado de la perrera que decide encerrar y tratar como su mascota a una mujer que está aparentemente enamorado. Por supuesto las cosas no son lo que parecen y no estamos ante un nuevo torture-porn sino ante una historia que a medida que avanza va retorciéndose y volviéndose cada vez más retorcida, tirando por la borda las expectativas del espectador una y otra vez. Un espléndido trabajo el de sus dos actores Dominic Monaghan (“Lost” y Pippin en “El Señor de los Anillos”) pero sobre todo de Ksenia Solo que da toda una lección en su difícil papel.

Por desgracia la esperadísima última cinta de Rob Zombie “31” no estuvo a la altura de las expectativas. En “31” no hay nada que no hayamos visto ya en otras películas de Zombie y mejor contado. Tampoco podemos decir que sea una mala película pero si da la sensación de que Rob Zombie la ha rodado con cierta pereza. Partiendo de un guión más que endeble, con personajes inexistentes y situaciones a veces ridículas la película parece un pasaje del terror con distintos villanos a los que enfrentarse en cada nueva fase como si fuera un videojuego. Una vez vista deja la sensación de haber visto un slasher de serie B de videoclub de los ochenta de esos nada memorables.

El domingo, último día comenzó algo flojo con la finlandesa ”Lake Bodon” aunque supuestamente basada en hechos reales quizás las 4 de la tarde no era la mejor hora para verla... Por suerte a continuación se proyectó la japonesa “Your Name” de Makoto shikai, una bonita película de animación que ha batido todos los records de taquilla en japón que quizás resulta muy edulcorada pero que se agradece de vez en cuando entre tanto zombi, asesino en serie y tiburones.

CRUDO (RAW), la película que provocó desmayos en el festival de Sundance es sencillamente la mejor película proyectada en la Muestra y la mejor que he visto este año hasta la fecha. Su directora Julia Ducournau tiene los ovarios cuadrados y recuerda al mejor Cronenberg pero con una mirada afilada como una navaja y con un humor más negro que la noche. El público rio a la vez que se sentía asqueado con esta historia de una adolescente universitaria con afición a la carne humana cruda. Desde luego hay que resaltar el papel de su joven protagonista Garance Marillier, que lo da todo en su actuación. RAW da lo que promete y mucho más. Cine de autor, personal, muy sangriento y con mucha actitud detrás. Julia Ducournau es un nuevo referente del cine fantástico a la que hay que seguir desde ya. Gente con el estómago débil, abstenerse.

Y el broche final lo puso “Kong: Skull Island”. Si RAW representa todo lo mejor que el cine fantástico y de terror es capaz de ofrecer de una forma personal, artística y comprometida, la nueva versión de nuestro simio gigante favorito representa lo mejor que el cine fantástico es capaz de ofrecer en su vertiente más comercial y de espectáculo puro. La mezcla de fascinación y repugnancia que ofrece “RAW” en “Kong: Skull Island” se convierte en un deleite sin freno. La clase de película que si ves de niño te marca para el resto de tu vida, como a muchos nos pasó con el “King Kong” original de 1933. Jordan Vogt-Roberts ambienta esta nueva aventura de King Kong (que en un par de años se enfrentará a Godzilla) justo al final de la guerra de Vietnam y se lleva toda esa estética a la mítica isla calavera dotando así a la historia de una capacidad de sorpresa y un sense of wonder que hubiera perdido si estuviera ambientada en nuestros días. Los protagonistas humanos cumplen con su función sin más, sobre todo John C. Reilly que funciona como alivio cómico pero no nos engañemos porque aquí los verdaderos protagonistas son los monstruos, las arañas gigantes, los lagartos gigantes y sobre todo el 2King” de la función: Kong.

Un buen año para la muestra en lo puramente cinematográfico que tuvo un par de incidentes de los que las redes sociales han dado cuenta y que no voy a entrar a comentar  ¡Nos vemos el año que viene!

Gracias a la inestimable ayuda de Daniel Luis López.