Con cada nueva edición que llega del Mórbido Fest, también suele llegar la oportunidad de ser testigos del regreso de algún invitado que ya ha estado anteriormente en el festival y que vuelve una vez más para presentar un nuevo proyecto cinematográfico, esto ha pasado en la actual onceava entrega del encuentro fílmico con el retorno de uno de sus directores consentidos, el mexicano Isaac Ezban, quien en esta ocasión presenta por primera vez en México su tercer largometraje, Parallel, el cual ya ha sido presentado en diversos festivales especializados en cine de género en todo el mundo y ha logrado generar bastante curiosidad entre el público cinéfilo.

El nombre de Isaac Ezban comenzó a llamar la atención dentro de la industria cinematográfica mexicana y de otros países tras el estreno de su primer largometraje, El incidente (2014), y con Los parecidos (2015), volvió a hacerlo. Tras estar a cargo de dos producciones nacionales, el director, guionista y productor regresa con un nuevo filme que marca un importante paso en su carrera debido a que está lleno de primeras veces: haciendo una película hablada en inglés, trabajando con un estudio internacional, filmando en Canadá, colaborando con actores extranjeros a los que no conocía, dirigiendo una historia escrita por alguien más y teniendo mayores recursos a su disposición, entre otras cosas.

La historia de Parallel tiene como punto de partida un inesperado, extraño e intrigante descubrimiento hecho por cuatro amigos en la casa en la que viven, pues encuentran un espejo que funciona como un portal a otras dimensiones paralelas y a través del cual pueden pasar para llegar a esos mundos que son muy parecidos a éste pero con pequeñas diferencias, de hecho el punto de llegada siempre es una versión alterna de su misma casa, en la que viven versiones diferentes de ellos.

Parallel inicia como la historia de un grupo de amigos que siempre se han apoyado entre sí y que pasan por un momento laboral complicado mientras intentan cumplir con la entrega de una app que llevan tiempo diseñando, esperando conseguir buenas ganancias económicas para tener vidas más cómodas; después la trama se transforma en un viaje al más puro estilo de la ciencia ficción clásica -esa que no requiere de grandes efectos especiales ni pirotecnia para atrapar al espectador- que, tal como pasa con las dos cintas anteriores del director, nos remite directamente a La dimensión desconocida.

Con un estilo narrativo sencillo y directo en el que lo más importante siempre es contar la historia, personajes bien estructurados en los que se sostiene perfectamente el guión para no tener que depender de otros elementos, una estética en la que la diferenciación en la paleta de colores resulta muy importante para saber en qué realidad están los protagonistas, subtramas que complementan a la trama principal para aportarle algo extra, una edición que le otorga un ritmo constante a la cinta para que ésta no se caiga y un score que ayuda a crear la atmósfera syfy necesaria para lo que está pasando; Parallel logra llamar la atención, atrapa al público y, lo más importante en el caso del cine sin importar del género que se trate, entretiene de principio a fin.

Esta película es una propuesta que vale la pena ver.