Justo cuando creías que era seguro tomar una simple ducha, llega Alfred Hitchcock a decirte que ni siquiera ahí se está seguro. La legendaria secuencia del amo del suspenso sigue inspirando a toda una generación de cineastas y a Kraken, que sigue apoderándose del Halloween y enviando a tu vieja cuba al más allá.

La película, de 1960, impuso nuevos estándares en el horror. De pronto, ya no necesitabas que hubiera un ente sobrenatural: cualquiera podría ser el villano. En particular, la escena de la ducha ha sido analizada una y otra vez. El esfuerzo más reciente, además del pequeño corto de Kraken, es un documental llamado 78/52, debido a los 78 emplazamientos de cámara y 52 ediciones de los que consta la secuencia.

Tú no seas como Norman Bates, sacúdete la mamitis y hoy, dile adiós a tu vieja cuba.

Una criatura legendaria solo podría inspirar un ron legendario. The Kraken Rum es amigo de Mórbido Fest 2017.
Conocer es no excederse