Los exploradores del pasado tenían que enfrentar el mundo sin un GPS, una computadora, imágenes vía satélite y sin un videojuego para pasar el tiempo. Es decir, los navegantes no tenían un smartphone en el bolsillo. Sin embargo, gracias a ellos, el mundo empezó a dejar de vivir en penumbras y los mapas se expandieron, nuevas tierras fueron descubiertas y se conocieron cientos de culturas distintas.

Pero los viajes no siempre fueron exitosos. El navegar días y noches con solo las estrellas como guía hacia aguas desconocidas era una receta para el desastre. En muchas ocasiones, las naves jamás llegaban a sus destinos y otros viajeros encontraban los restos de las embarcaciones, flotando en el océano. Por supuesto, siempre había alguna otra embarcación que daba cuenta de los avistamientos de criaturas colosales. En este caso, el Kraken.

La leyenda del Kraken es bastante antigua: se pueden encontrar escritos que lo mencionan desde el siglo 12, en los que se habla de una criatura colosal, parecida a un pulpo, que surca los mares en torno a las embarcaciones que tienen la mala fortuna de encontrarse con el monstruo.

Las habilidades del Kraken variaban de recuento a recuento, pero se decía que era capaz de hundir las naves con la fuerza de sus poderosos tentáculos y engullir su tripulación entera en un instante. En otros avistamientos, la velocidad con la que nadaba alrededor de las embarcaciones lograba que éstas se hundiesen sin remedio y jamás se les volviera a ver.

Aunque la leyenda se originó en las aguas de las costas de Noruega y Groenlandia, por siglos se reportaron avistamientos de la criatura en todo el mundo.

Una criatura legendaria solo podría inspirar un ron legendario. The Kraken es amigo y patrocinador oficial de Mórbido Fest 2017.
Conocer es no excederse