Por Dr. Beltrán

En muchas historias hemos visto como el no dormir, hace pedazos el cuerpo de los desdichados. Hemos visto como destruye la mente de los protagonistas y, mucho más interesante, hemos visto cómo el insomnio se convierte en el detonante de una excelente historia.

El sueño, ya sea de duración prolongada o corta, es indispensable para nuestra recuperación física y mental. Puede definirse como un estado reversible de desconexión sensorial y falta de respuesta al entorno. Aunque esto podría parecer muy complicado, trataré de desmenuzar la información suavemente.

Nuestro cerebro necesita dormir, entre muchos procesos, para generar "redes neuronales" que se relacionan con el aprendizaje y la memoria,  también para superar traumas y el estrés de la jornada laboral, además de muchos, muchísimos otros.

El sueño tiene dos grandes fases en relación con el movimiento de los ojos: sin movimientos oculares rápidos o Non-Rapid Eye Movement (NREM), y el de movimientos oculares rápidos o Rapid Eye Movement (REM). El primero se divide en cuatro sub etapas y la última es donde logramos el sueño más profundo. El segundo, es el momento en el que "teóricamente" soñamos. Así podemos decir que el organismo se divide en dos etapas, de vigilia y de sueño.

Durante la etapa de vigila, el estar despiertos, el organismo utiliza sustancias que hace que las neuronas se comuniquen, como la noradrenalina, la melatonina, la dopamina y la acetilcolina. Estos neurotransmisores interactúan con una serie de estructuras celulares muy complejas del cerebro para activar a SARA. El Sistema Reticular Activador Ascendente, se encarga de regular ciclos de sueño. Un especie de controlador de la corteza cerebral para "despertarla" o "dormirla".

Durante la fase REM existe una profunda depresión del estado de vigilia, pero una gran actividad de la corteza cerebral, similar al momento en el que se está despierto y con los ojos abiertos. Aunque claro, en esta fase, la persona está dormida y sus ojos se mueven de un lado a otro, lo que refleja un estado profundo de sueño y reposo corporal, al mismo tiempo que el cerebro se ocupa en "soñar".

En fechas recientes, el presidente Obama difundió la iniciativa BRAIN (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies). Ésta busca estudiar a fondo cómo funciona nuestro cerebro para curar enfermedades como Alzheimer y Parzkinson. Aquí volvemos al tema, el insomnio es una enfermedad que entra en el estudio.

Como decíamos al principio, hemos visto como la privación de sueño ocasiona estragos en la salud del protagonista en muchas películas. No se trata sólo de fabricar jabones mientras no puedes dormir, hablamos de persecuciones de adolescentes por asesinos con guante de cuchillos y todo.

Al Pacino en Insomnia

Batman, digo... Christian Bale, en El Maquinista

o Jack Nicholson en El Resplandor 

Todos estos personajes representan diversos aspectos de personas que pierden el sueño y sufren terribles males por el insomnio perpetuado.

Una persona con insomnio, al día siguiente lo veremos irritable y cansado. Si pierde dos noches de sueño, tendrá problemas de concentración y empezará a cometer errores en tareas fáciles de su vida cotidiana, en un estado zombi..."digamos". Pero, a partir de la tercera noche, la persona comenzará a tener alucinaciones y problemas de contacto con la realidad.

El insomnio fatal familiar, por ejemplo, fue descrito por Lugaresi como una enfermedad hereditaria, de evolución rápida, caracterizada por insomnio progresivo y rebelde al tratamiento; se acompaña de sudoración, palpitaciones, pérdida de apetito, alteraciones visuales y degeneración cerebral. En algunos centros del sueño, además de la presencia de depósito de proteínas llamadas priones, se ha confirmado la existencia de una mutación del cromosoma 20, lo que genera estados de demencia, alteraciones cerebrales y enfermedades como la Archi o "enfermedad de las vacas locas".

¿Cómo se cura el insomnio? Pues hay tratamientos hipnóticos o somníferos, como las benzodiazepinas. Estas aumentan el ácido gama aminobutírico, para que las neuronas dejen de transmitir señales. Al obtener una respuesta del 40% de las neuronas, el efecto logrado es tranquilizar al cerebro y, finalmente, el sueño. Esta es la parte "fácil", receptores Alpha vienen y van, ansiolíticos, anticonvulsivos, sedantes, relajantes musculares y otras cosas mucho más complejas, también intervienen en el tratamiento del insomnio.

Como vemos, el cerebro es un misterio. Es fundamental dormir, pero eso no quiere decir que mientras más horas, mejor. Un sueño reparador puede ser de sólo unas horas. Cuídense de las pesadillas, por supuesto.

Moraleja: Si quieres que tus sueños se hagan realidad...¡DESPIERTA!