Por Dr. Beltrán

En esta columna hemos hablado sobre gusanos, pero hoy vamos a hablar especialmente sobre la miasis. Hay muchas cosas monstruosas en la medicina desde los olores más espantosos, hasta las imágenes más terribles y, lo peor es que cuando crees haberlo visto todo, te toca un caso de miasis en urgencias.

El término fue propuesto por Hope (1849), se le conoce como miasis a infestación de larvas de la mosca  en tejidos humanos, alimentándose de tejidos vivos. Aunque he de decir que este es el proceso normal de putrefacción de los cadáveres, pues las moscas colocan sus huevecillos en los muertos para que logren un buen crecimiento. En ocasiones los depositan en sitios infectados o llenos de material muerto (necrótico) en personas vivas, por lo regular indigentes que además son alcohólicos crónicos, desnutridos o con las defensas muy bajas; personas expuestas a muchas infecciones de la calle, basura o suciedad. Es por eso que nuestro enfermo, es típicamente un indigente que presenta alguna herida en la cabeza o infección de los tejidos blandos del oído o la nariz. Momento en el que las moscas aprovechan para depositar sus huevos que eclosionan en larvas.

Las miasis pueden ocurrir también en animales, como gatos o perros. En los humanos se suele clasificar topográficamente según los tejidos que afectan. Simplemente se pueden dividir en cutáneas, las que afectan la piel con o sin efectuar migración por los tejidos, y sistemáticas que son las que pueden migrar a otras partes del organismo.

Según el grado de parasitismo, las moscas que producen miasis se clasifican en tres categorías:

1. Miasis Obligatoria: las larvas son parásitos obligados, que necesitan un "hospedador" para lograr el desarrollo de sus larvas. Se alimentan exclusivamente de tejidos vivos.

2. Miasis Facultativa: causada por dípteros parásitos oportunistas. Las hembras adultas depositan los huevos generalmente en excrementos, cadáveres o en materia orgánica en descomposición, como los cadáveres. También puede adaptarse a la vida parásita.

3. Miasis Accidentales: causadas por dípteros (como las moscas), que pueden ser ingeridos por el anfitrión y desarrollarse en él de forma accidental.

Aviso: estas imágenes pueden contener lenguaje fuerte o muy fuerte que podría ser ofensivo para algunas personas. Imágenes y videos de interés médico, así como violencia ficticia y/o gore inquietante.

Para los dermatólogos, la forma parasitaria de la piel es la más común. De hecho, es la que más frecuentemente se ve en los servicios de urgencias y suele clasificarse de la siguiente manera:

Miasis cutáneas:

HORROR1

- Forma forunculoide: se presentan lesiones en la piel con franco aspecto de grano con pus llamado forúnculo, que contiene la larva en su  interior, saliendo esta en dos o tres semanas al exterior.

 

 

HORROR2

- Forma lineal rampante: la larva al emigrar bajo la piel va dibujando los más caprichosos trazos (larva migrans).Por lo regular se debe al depósito de gusanos redondos de una infestación de perros que, cuando defecan en las calles, dejan a la intemperie los huevecillos y casi siempre alguna persona los pisa descalzos y vemos las afectaciones en los pies.

 

HORROR3

- Forma subcutánea con tumores  ambulatorios:  se  forman  tumefacciones profundas y dolorosas que, a los pocos días, se atenúan y desaparecen  pero que luego pueden aparecer a poca distancia. Este proceso se repite unas diez semanas hasta que la última tumoración se ulcera dejando salir la larva.

Ahora unos videos del horror, es más, otra vez: Aviso- estos videos pueden contener lenguaje fuerte o muy fuerte que podría ser ofensivo para algunas personas. Imágenes y videos de interés médico, así como violencia ficticia y/o gore inquietante.

 

Los gusanos han estado en el planeta antes que nosotros y, seguramente cuando nosostros ya no podamos estar en la tierra, ellos continuarán paseando por ahí. Así que, antes de que llegue nuestro fin, diría que la morajela es: "lo que se ha de comer los gusanos, mejor que antes lo disfruten los humanos".