¿Recuerdan aquella escena de la película Total Recall, en la cual, en pleno metro de la Ciudad de México, el "Goberneitor" pasa por un escáner y es detectado con un arma? Pues llegar a tan maravillosos equipos de escaneo, no sería posible sin los rayos X.

Sin duda, la historia de los rayos X es una de las más fascinantes de la medicina y su tecnología. Como explicación rápida, estos rayos se producen por el frenado o deflexión de electrones libres que atraviesan un campo eléctrico intenso.

Wilhelm

Durante 1895, el físico alemán Wilhelm Conrad Röetgen experimentó con tubos al vacío y corrientes eléctricas. Sin darles una clase de física, recordemos que en estas corrientes siempre hay un polo positivo (cátodo) y uno negativo (ánodo).  Röetgen descubrió que, al acercar una placa de metal de una sal llamada platinocianuro a un tubo de rayos catódicos, se producía un tipo de radiación capaz de atravesar objetos sólidos como la madera y el vidrio. En pocas palabras, al impactar con un haz de rayos catódicos en un tubo de vidrio vacío, éste se tornaba fluorescente a pesar de estar dentro de una caja de cartón negro. La verdadera serendipia, fue que su equipo de experimentación “veló” unas placas fotográficas que habían dejado cerca del experimento por error. Las repeticiones no se hicieron esperar, muchos intentos y varias placas fotográficas después, permitieron a Röetgen obtener la primera imagen de los huesos, una radiografía de su propia mano.

primeraradiografia

El 28 de diciembre de 1895 mandó sus hallazgos a una revista científica europea, incluyendo la primera radiografía. Los médicos editores, presentaron los datos en su reunión semanal en la Académie des Sciences de París. Asombrados, pidieron al físico que demostrara cómo lograba las imágenes. Él, habiendo perfeccionado su técnica, repitió el proceso en varias ocasiones. Se dio cuenta de que había descubierto un tipo de radiación a la que decidió llamar simplemente Rayos X.

Más tarde enviaría una radiografía de su brazo fracturado a la revista médica The British Medical Journal, para probar el extraordinario poder diagnóstico de su hallazgo. Como era de esperarse, Röetgen obtuvo fama. El mismo emperador Guillermo II de Alemania le concedió la Orden de la Corona, fue premiado con la medalla Rumford de la Real Sociedad de Londres en 1896 y con el Premio Nobel de física en 1901.

Es momento de unir la ciencia con lo mórbido.

Los rayos X dieron mucho de qué hablar desde su descubrimiento. Se fabricaron lentes que supuestamente permitían ver a través de la ropa de las mujeres, dejándolas prácticamente “desnudas”. Dejando a un lado la diversión, la radiación que producen estos rayos es muy delicada. El famoso inventor Thomas Alba Edison (quien para mi no es más que un oportunista), se enteró de la existencia de los rayos X y trató de comprar la patente. Afortunadamente, Röetgen, al igual que otros científicos europeos de su época como los Curie, decidió que sería patrimonio de la humanidad.  Edison, muy persistente, montó en la Exposición Eléctrica de Nueva York de 1896, un equipo que conocemos como fluoroscopio, que en términos prácticos se trata de un equipo de rayos X que muestra en vivo la radiación. Es como tener conectado el equipo a una televisión y, por unos cuántos dólares, Edison mostraba los huesos de la mano de un chico. Sin embargo, este “muchachillo de indias”, sufría los efectos del exceso de radiación y, unos días después, comenzó el dolor, la comezón que indicaban la pérdida de la piel en la mano. Finalmente murió por la infección de las heridas, desconocidas en ese entonces, de las quemaduras generadas por los rayos X. Fue la primera víctima de la radiación.

Este nuevo aparato de Edison, permitía no sólo ver imágenes fijas como las radiografías, si no todo el organismo en movimiento. Pero dejar al paciente muchos minutos frente a los rayos, provoca desde enrojecimiento en la piel, hasta formación de ampollas, todo en conjunto llamado radiodermitis. La medición de la radiación y su intensidad fue entonces necesaria, utilizando las unidades Grays.

Las lesiones pueden verse más o menos así:

  • Eritema (piel enrojecida): de 1 a 24 horas después de irradiación 3-5 Gy.
  • Náuseas: puede ser lo primero en aparecer
  • Alopecia: con 5 Gy es reversible, pero con 20 Gy, no.
  • Pigmentación: aparece 8 días después de la irradiación, es reversible.
  • Descamación: con aplastamiento de la piel
  • Efectos tardíos: fibrosis y desarrollo de venas pequeñas con forma de arañas o sea, telangiectasia.

Las quemaduras en general, tienen la siguiente clasificación:

quemaduras

En sus inicios, los estudios se realizaban en cámaras muy oscuras pues se trataba sólo de pantallas fluorescentes que despedían mucho calor y radiación, por lo que el desarrollo formal de las pantallas avanzó conforme al desarrollo de las televisiones. Para los años cincuenta ya se podían ver huesos en las pantalla, pero muchos se quemaron, por el uso indiscriminado de estos rayos y muchos bebés nacieron con problemas cerebrales o con mutaciones incompatibles con la vida.

Esto no resuelve aún la escena de Total Recall, pero para eso tenemos que avanzar un poco más al desarrollo de la tomografía.