La dominación mundial de Netflix sigue su curso. A partir de septiembre, los productos de Disney no se podrán exhibir a través de canales de televisión de paga o de otros servicios de streaming que no sean Netflix, por lo menos en Estados Unidos.

Eso quiere decir que todo lo que tenga que ver con Pixar, Disney, Lucasfilm y Marvel solo se podrá disfrutar a través de ese servicio de streaming. El contrato con el estudio, que  se firmó hace tres años y debe haber tenido un costo astronómico, solo aplica para Estados Unidos, pero es muy probable que también tenga cierta repercusión en el resto de América.

Las películas de Disney están presentes en prácticamente todos los servicios de streaming, de una manera u otra. Además, los canales de paga como HBO las presentan constantemente. Eso sí, el arreglo con Netflix no incluye las películas lanzadas antes de 2016, así que estamos hablando de los lanzamientos más recientes, digamos Capitán América: Guerra CivilBuscando a DoryZootopiaRogue One, por ejemplo.

El complejo mundo de la distribución seguramente cambiará ciertas reglas para el resto de la región, pero una cosa es cierta: Netflix está demostrando tener más poder del que se esperaba.