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Por Dr Beltrán

La presencia de cuernos en los seres es algo que está presente desde la antigüedad. Seres mitológicos, como Baco y hasta el mismo Demonio tienen cuernos . . . como el personaje de Daniel Radcliffe en la peli Horns (Cuernos). En ella una persona aparentemente normal desarrolla un par de “apéndices faciales” por causas desconocidas. Pero, en términos médicos, tenemos algo llamado cuerno cutáneo (cornu cutaneum en latín). Se presenta con mayor frecuencia en pacientes de 50 años o más. Ciertos textos medievales describen la presencia de un cuerno cutáneo como la marca de una bruja. El caso más antiguo documentado fue el de una mujer de edad avanzada de Gales, quien fue exhibida comercialmente como una anomalía de la naturaleza en 1588.

Los cuernos son crecimientos compuestos de queratina, la misma proteína estructural resistente que se encuentra en la capa más externa de la epidermis, así como en el pelo y las uñas. Pueden ser cónico, puntiagudo o corrugado, recta o curva como un cuerno de carnero. En la mayoría de los casos, la lesión en la parte inferior suele ser benigno, pero en ciertos casos puede ser un tumor maligno, por lo general un carcinoma de células escamosas, o una condición premaligna tales como queratosis actínica, es decir áreas engrosadas, ásperas, escamosas de la piel dañada por el sol y en ocasiones francamente asociado al Virus del Papiloma Humano.

La localización más frecuente de los cuernos cutáneos ehorn_dimanches en la cara o en las manos (áreas con un alto grado de exposición al sol). Aproximadamente el 30% de los casos reportados se encuentran en la cara superior y el cuero cabelludo. Un caso muy famoso fue el de Madame Dimanche, una viuda francesa del siglo XIX, quien le dio la vuelta al mundo con un cuerno en la frente durante seis años. Esté cuerno alcanzó una longitud de 24,9 cm antes de que fuera removido por un cirujano. Incluso existe un modelo de su cabeza en Museo Mütter del Colegio de Médicos de Filadelfia.

Otro caso relevante es el de Wang, un granjero de Manchuria con un cuerno que le salía hacia la parte de atrás de su cabeza midiendo 13 pulgadas y que fuera inmortalizado en fotos por Ripley el mismo de “¡Aunque usted, no lo crea! ”. Un caso más reciente es el de Huang Yuanfan también de China que tiene un modesto cuerno de apenas 2 pulgadas. Pero también hay casos recientes de mujeres en china y les muestro un caso de un cuerno cutáneo en el tórax.

Los cuernos cutáneos también se desarrollan en lugares inusuales, como el pene. Richond- De Brus presentó el primer caso en 1827, más tarde en 1936, Van der Velde revisó el caso y encontró a otros 25 pacientes que históricamente padecían este problema.Las más recientes investigaciones afirman que no llegan a ser más de 100 casos a nivel mundial.

Hoy en día, el tratamiento de elección para los cuernos cutáneos es más o menos la misma que en el siglo XIX, la escisión quirúrgica. Posteriormente, se debe realizar la evaluación histopatológica de la muestra para descartar malignidad.

A continuación, se muestra una foto de un cuerno cutáneo 5 cm de longitud, que había estado creciendo en el párpado inferior de un agricultor de 78 años de edad durante tres años. Después de que los cirujanos quitáran el crecimiento y la mandaran a analizar, la lesión en su base resultó ser un carcinoma de células escamosas bien diferenciado. El paciente tuvo que someterse a dos operaciones adicionales para asegurarse de que todo el tumor había sido extirpado, pero esta historia terminó bien - no tenía metástasis y no sufrido ninguna recaída.

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Algunas referencias bibliográficas para que investiguen más sobre el tema:

  1. Fernandes NF, Sinha S, Lambert WC, Schwartz RA. (2009) Cutaneous horn: a potentially malignant entity. Acta Dermatovenerol Alp Pannonica Adriat. 18(4):189–93.
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  3. Yang JH, Kim DH, Lee JS, Cho MK, Lee SH, Lee SY, Hyun DC. (2011) A Case of Cutaneous Horn Originating from Keratoacanthoma. Ann Dermatol. 23(1):89–91.