Por Dr. Beltrán

Cuando escuché por primera vez hablar de "ondas de choque", vino a mi mente de inmediato uno de los enemigos de Spiderman, aquí en México lo conocemos como Impacto y en Estados Unidos, como Shocker. Este personaje de Stan Lee, dibujado por John Romita, tuvo su primera aparición en The Amazing Spider-Man número 46, en marzo de 1967.

Las piedras en las vías urinarias significan dolor, tanto para el paciente como para el médico en algunas ocasiones. Un cuadro agudo se presenta por una pequeña piedra de tan sólo 7 milímetro, en un cólico reno uretral. Se le considera uno de los dolores más fuertes que existen dentro de las enfermedades del ser humano, incluo algunas mujeres han dicho que fue mayor su dolor por piedras, que cuando dieron a luz. A la técnica para fragmentarlas sin necesidad de hacer cortes en el paciente, se le denomina LEOCH.

Litotricia Extracorpórea por Ondas de Choque, la técnica es consecuencia de la investigación aplicada con fines militares. Durante la Segunda Guerra Mundial algunos bombarderos b-29 se desintegraron en el aire. Las investigaciones por parte de ingenieros aeronáuticos estadounidenses, revelaron que los accidentes se produjeron durante tormentas, así sin más explicación. Posteriormente, mediante experimentos de simulación, demostraron que los impactos de las gotas de lluvia sobre el fuselaje del avión se comportaban como "micrometeoritos", lo que provocaba ondas de alta energía que pulverizaban materiales frágiles, a éstas se les llamó ondas de choque. Para evitar más accidentes, bastó tan sólo modificar el temple del cristal en la cabina del piloto. Los problemas parecían haberse resuelto, pero a finales de la década de los años cincuenta, aviones mostraron defectos similares. Por lo que ingenieros de la empresa Dornier, en un centro de pruebas en Alemania Occidental, hicieron pruebas lanzando gotas de agua a una velocidad ocho veces superior a la del sonido contra elementos de caza Lockheed F-104.

Las gotas hacían cráteres de 20 milímetros de profundidad en los extremos de las alas y otras superficies, las ondas de choque generadas por los impactos rompían la burbuja de la cabina, pero en experimentos realizados durante 1966, se descubrió que la transmisión de estas ondas al cuerpo eran inofensivas. Un ingeniero tocó una cartulina en el mismo momento en ésta recibía un impacto de un proyectil de alta velocidad y lo único que sintió fue una especie de shock eléctrico, pero sin evidencia de fenómenos eléctricos reales.

http://www.nlm.nih.gov/
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Así fue como, a partir de 1969, se desarrollaron técnicas para reproducir ondas de choque en el laboratorio. Diseñaron un generador de ondas cuyo funcionamiento se basa en la producción de chispas eléctricas en cápsulas elipsoidales sumergidas en agua. Cuando la chispa salta entre los dos polos del electrodo crea una onda de choque que la cápsula refleja hacia un punto distante. De este modo la energía se puede transmitir a través del agua o de los tejidos vivos hasta un blanco frágil, en este caso, un cálculo renal.

Durante la fase de experimentación animal, que se desarrolló en Munich entre 1971 y 1978, logró comprobarse la fragmentación de los cálculos sin lesionar gravemente los tejidos vecinos. Gran parte de las pruebas iniciaron con los profesores Eisenberger y Chaussy, para finalmente quedar en manos del Instituto de Investigación Quirúrgica de la Universidad de Munich.

Después de siete años de investigación, se realizó en 1980 en el Hospital Universitario de Munich la primera litotricia extracorpórea en humanos. Para esto fue necesario sumergir al paciente en una tina y acomodarlo entre los generadores de ondas de choque. Con 200 casos exitosos de destrucción de cálculos y la eliminación de sus desechos por la orina, en 1982 de inauguró la primera Unidad de Litotricia Extracorpórea por Ondas de Choque en el mismo hospital.

Después de instalar el segundo litotritor Dornier HM-3 en el Katarinen Hospital de Stutgart en Alemania, el tratamiento empezó a tener reconocimiento y la producción en serie del aparato inició. Una vez que fue aprobado por la FDA en 1984, el método se introdujo en hospitales de Estados Unidos y en todo el mundo, haciendo de la litotricia el método de elección en casos de litiasis renal.

tinaHoy día los equipos son mucho más pequeños y no hay necesidad de meter al paciente dentro de una tina, sino que se emplea una burbuja con agua como medio de transmisión. Por supuesto que el estudio de las ondas de choque no ha terminado, pues se está empleando en otras áreas de la medicina en pacientes que tienen espolón calcáneo, por ejemplo, que no es más que una pequeña formación de hueso en forma de pico en el talón. Para tratarla, las ondas de choque fragmentan el pedazo de hueso y lo desgasta hasta que queda una superficie plana.

También es empleado como método de esterilización para eliminar bacterias, sobre todo en líquidos. Son muchas las aplicaciones que pueden tener las ondas de choque, otro ejemplo son los pacientes que desarrollan fibrosis de las capas internas del pene, producto de pequeñas lesiones que generan curvaturas durante la erección. Estas placas pueden ser fragmentadas con ondas de choque...pero esto ya es material de otra entrega mórbida de Desde el Quirófano.