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Por Dr. Beltrán

Hay muchas enfermedades en la medicina que tienen alteraciones genéticas, otras que se pueden ver desde el nacimiento y algunas que son para toda la vida. Las que afectan la piel son, sin duda, de los más espectaculares puesto que ésta es nuestra carta de presentación hacia los demás. Como sabemos, la piel es el órgano más grande del ser humano pesa aproximadamente 5 kg, en espacio lineal ocupa aproximadamente 2 m². Tiene diferentes grosores siendo las más gruesa la que está en el talón, mientras que la piel más delgada es la que se encuentra en los párpados por ejemplo. Las células de la piel se disponen diferentes capas siendo las más superficiales la epidermis, la intermedia la dermis y la más baja la hipodermis.

Existe una estatua en la catedral de Milán diseñada por el escultor italiano Marco D'Agrate, que muestra al apóstol Bartolomé. Hecha en mármol, data del año de 1562, plasma la historia de cómo el santo fue torturado y condenado a renunciar a su fe cristiana, pero como no le dio la gana, prefirió ser desollado vivo. Bueno pues esta estatua que les cuento muestra a la perfección como un sujeto (Bartolomé), tiene su piel sobre los hombros y pueden verse esculpidos los músculos de brazos y piernas con un detalle increíble.

Bartolome

Existe una alteración de la piel que afecta desde el nacimiento, se trata de una enfermedad hereditaria con un patrón dominante lo cual significa que cuando un sujeto recibe el gen alterado por parte de uno de los padres, es seguro que heredará la enfermedad. Se le conoce como Ictiosis, proviene de la palabra griega Ichtys que significa pez, debido a las características escamosas de la piel. Estadísticamente se dice que uno de cada 300,000 niños puede desarrollar ictiosis y de esta, la enfermedad denominada como niños arlequín es de las más graves. Los niños arlequín suelen tener toda la piel con áreas de agrietamiento y resequedad y, en sus formas severas, los niños fallecen a los pocos días de nacidos. Sin embargo existen casos menos severos en donde estos individuos pueden llegar a la edad adulta.

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Los bebés recién nacidos con una enfermedad severa, evidentemente tienen alteraciones de una de las proteínas más importantes del cuerpo que es la colágena. Esto se manifiesta con una piel no solamente sensible y débil, sino que podemos darnos cuenta que hay alteraciones en el corazón y en los músculos de los ojos y algunos otros. Los casos son verdaderamente sorprendentes y cuando se ve un caso severo se sabe que está irremediablemente condenado a fallecer.

Los adultos que desarrollan una enfermedad menos grave tienen que permanecer durante toda la vida en un tratamiento para mantener la piel humectada, tienen que utilizar vaselina o algunos otros ungüentos para que eviten la resequedad severa, comezón y desprendimiento de capas enteras de la piel. Muchas veces estos individuos son sujetos que son exhibidos en circos ambulantes llamándoles de diferentes formas como hombres lagarto, por ejemplo.