En 2016, se tomó la decisión de reinventar en forma de serie de televisión una de las historias más conocidas del cine de terror, El Exorcista (The Exorcist) -que a su vez se basa en la novela homónima, escrita por William Peter Blatty-, y tras una exitosa primera temporada que nos presentó al Padre Tomás (interpretado por Alfonso Herrera), introduciéndonos una vez más al mundo de los exorcismos, ha llegado el momento de ver qué más pasará en la esperada segunda temporada, la cual se estrenará el viernes 29 de septiembre en Estados Unidos y Latinoamérica, incluyendo por supuesto a México.

Abriendo un capítulo completamente nuevo de la icónica franquicia de El Exorcista, su segunda temporada, compuesta por 10 episodios de una hora de duración cada uno, encuentra al Padre Tomás Ortega y a un Marcus Keane (Ben Daniels) que acaba de dejar los hábitos, ambos fuera de Chicago y en la ruta en búsqueda del mal. Cruzando el Atlántico, el Padre Bennett (Kurt Egyiawan) intenta deshacerse de aquellos dentro del Vaticano que se han vuelto contra Dios.

Finalmente, Tomás y Marcus son llevados hacia Andrew Kim (John Cho), un expsicólogo infantil que dirige una casa en la que viven cinco niños en una aislada isla privada frente a la costa de Seattle. Cuando uno de los niños es atacado por una diabólica fuerza poderosa, Tomás y Marcus se dirigen hacia el oeste, poniéndose nuevamente en un camino de colisión con las fuerzas provenientes del infierno.

La segunda temporada de El Exorcista tiene mucho que ofrecer para quienes ya la han visto y también para aquellos que apenas comenzarán a hacerlo, es por eso que platicamos con Alfonso Herrera para saber un poco más sobre lo que podremos ver en los nuevos capítulos de la serie.

¿Cómo te sientes por el estreno de la segunda temporada de El Exorcista?

Nos sentimos muy contentos, no solamente yo, sino los escritores, productores y creadores. Esta historia lleva una continuidad y estamos muy felices.

¿Cómo describirías a tu personaje y en qué momento de su vida lo encontraremos en la segunda temporada luego de todo lo que pasó en la primera?

De alguna forma, en la primera temporada lo vemos como el Padre de todos los días que tiene una congregación sumamente leal a él, que tiene una pequeña parroquia y que a simple vista para ser un Padre bonachón por así decirlo, sin embargo tiene muchas dudas que tienen que ver con la fe y con si realmente esa era su vocación. Ya una vez que él logra resolver todas sus dudas, en esta segunda temporada elige su camino y se decide por ser un exorcista, sigue los pasos de Marcus -que es interpretado por Ben Daniels- y este camino es sumamente peligroso y está lleno de situaciones bastante adversas por lo que tendrá que ir caminando un poco de la mano, como buen estudiante tendrá que ir acatando órdenes y esto traerá un poco de conflicto en toda la segunda temporada.

¿Qué veremos en la segunda temporada y a qué amenazas se enfrentará en esta ocasión el Padre Tomás?

Lo que puedo decir es que le decimos adiós a Chicago que en gran parte fue la donde nos situamos en la primera temporada y en esta ocasión nos vamos al noroeste de Estados Unidos para explorar y encontrarnos con nuevos casos, dentro de estos casos hay una historia completamente nueva, interpretada por John Cho.

¿Cómo ha evolucionado la relación entre el Padre Tomás y Marcus?

Se vuelve una relación mucho más estrecha, han pasado seis meses juntos y esto los ha vuelto más unidos, creo que será interesante ver su interacción en el primer capítulo y al mismo tiempo que hay una dinámica mucho más unida, debido al carácter y a la personalidad de Marcus que es muy específica, se va a enriquecer mucho. Los dos empezarán a tener muchos choques y estos choques serán parte fundamental de la historia.

¿Cómo te has preparado para interpretar al Padre Tomás?

Cuando iniciamos el proceso de preparación, tuvimos muchas dificultades para encontrar información con la iglesia. El exorcismo es algo que se sabe que existe pero es muy difícil al momento de compartir la información, entonces tuvimos que buscar la información por otros lados y esa información estaba ahí a la mano, desde textos hasta libros que datan del siglo XIV en los que hay interpretaciones de exorcismos no sólo desde el punto de vista católico, sino en diferentes culturas en las que se reconoce que hay una batalla entre el bien y el mal que ha existido desde los inicios de los tiempos.