Aviso: este artículo puede contener lenguaje fuerte o muy fuerte que podría ser ofensivo para algunas personas. Contenido visual o escrito, así como violencia ficticia y/o gore inquietante. Además, material médico inquietante. 

Por Dr Beltrán

En toda la historia hay personajes, relacionados con la medicina, que podrían portar el adjetivo de terribles. Para mi, Josef Rudolf Mengele, también conocido como el Ángel de la muerte, encabeza la lista. Pero mejor les contaré de un personaje no tan conocido, un genio malvado conocido como el padre de la guerra biológica, el Dr Shiro Ishii. En esta entrada de Desde el quirófano, les contaré una historia que romperá su idea de que, generalmente, los japoneses son pacíficos y civilizados.

Shiro Ishii nación en Japón en 1892. Al graduarse de la Universidad Imperial de Kyoto en 1920, se convirtió en médico. Se casó con la hija del presidente de la universidad y se unió al Cuerpo Médico del Ejército. Viajó por Europa y Estados Unidos durante varios años con interés por las armas bacteriológicas que se utilizaron en la Primera Guerra Mundial. A su regreso fue nombrado profesor de inmunología en la Escuela Médico Militar de Tokio y se le dio el rango de Mayor, empezando una obsesión por el poder que iría creciendo.

El Protocolo de Ginebra de 1925 prohibió el uso de armas bacteriológicas y químicas en la guerra, por lo que Ishii sospechaba que las armas de destrucción masiva serían la clave en caso de una nueva guerra, una de proporciones mundiales. Cuando regresó a Europa se desató una epidemia de meningitis en la provincia de Shikoku, Ishii diseñó un filtro de agua especial que ayudó decisivamente a frenar la expansión de la enfermedad. Este hecho le dio reconocimiento en el ejército como bacteriólogo. Ahí supo aprovechar su fama, pues lo usó de canal para hablar de sus teorías sobre armamento biológico.

En 1932 el gobierno lo puso a cargo de un centro de pruebas y de producción en la provincia china de Manchuria, que para entonces ya había sido invadida por los japoneses. Fue promovido a coronel y recibió dinero para abrir la terrible Unidad 731, misma que en 1940, contaba con unas 3000 personas. Ahí, el Dr Ishii y su personal pasaron años mezclando los microbios que causan algunas de las enfermedades más terribles del mundo: el ántrax, la peste, la gangrena gaseosa, la viruela y el botulismo, entre otros. Utilizaron prisioneros chinos, mongoles, coreanos y rusos conocidos con el término de “maruta” (algo así como “troncos”), como auténticos muchachillos de indias para obligarlos a respirar, comer y recibir inyecciones de patógenos mortales. Tan sólo la primicia para todas las atrocidades que ahí ocurrieron.

Algunas películas que narran las vivencias de la Unidad 731 son:

Hei tai yang 731 mejor conocida como Los hombres detrás del sol (1988)

Vemos la historia de los experimentos del Dr Shiro Ishii. Las pruebas que se realizan son terribles y se muestran en la película de una forma muy gore. Se realizan, por ejemplo, procesos de congelación de brazos, luego de meterlos en agua templada, se los arrancan, quedando sólo los huesos. O de plano experimentos con agua helada que caen más en la tortura que en la experimentación científica. Niños que son diseccionados vivos, sacando el corazón, el hígado y el cerebro. Se muestran los primeros experimentos conocidos sobre humanos puestos en cámaras de descompresión, en el que se subía la presión hasta que le salían las tripas por el ano. Estudios sobre el tiempo que tardaba en morir la gente al mantenerlos en un gas mortal. Una escena impactante es en la que el Dr Shiro Ishii mete un gato en un pequeño recinto lleno de cientos de ratas hambrientas, y es filmada la muerte real del gato, lo cual ha generado mucha crítica. Evidentemente, con ello quería explicar el director que un animal en la escala inferior es capaz de acabar con un animal superior cuando trabajan juntos. Pero podría tal vez haberlo contado de un modo menos criminal.

La película completa está en youtube... la verdad, no la vi toda.

Hei tai yang 731 xu ji zhi sha ren gong chang  - Los Hombres detrás del sol 2 o El laboratorio del diablo (1992)

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La película también está en youtube.

Philosophy of a Knife (2008)

Es más bien una especie de documental donde un testigo ocular de estos hechos. El ex médico y traductor militar, Anatoly Protasov nos cuenta la historia de primera mano.

Buscando en youtube también la encontré... prometo verla pronto.

Si son de estómago un poco más débil, pero se sienten curiosos sobre el tema, pueden ver este documental del History Channel.