Por Doctor Beltrán

las-puertas-de-la-percepcion-cielo-e-infierno-aldous-huxley-9104-MLM20012220179_112013-OEn los años setenta, pleno apogeo de la psicodelia, tomar LSD era lo más moderno. Se decía que algunas drogas eran capaces de abrir las puertas de la percepción, lo que fue tema de investigación para Aldous Huxley quien publicó Las puertas de la percepción y Cielo e infierno, dos libros en los que relata su experiencia al consumir mescalina, una sustancia alucinógena presente en el pequeño cactus conocido en México como peyote. Esta sustancia conduce a un estado de psicodelia, pues genera un tipo de sobre excitación de las neuronas en la corteza prefrontal por una serie de interacciones de los compuestos bioquímicos del cerebro.

En 1977 se publicó Moksha, otro libro de Huxley. Su título se basa en la palabra hindú con la que se hace referencia a la liberación del ser humano de las ataduras del karma. Se trata de una especie de resumen de todos los estudios sobre las drogas alucinógenas, en donde el autor plantea un uso "intelectual" más que "recreativo", para despertar la conciencia.

El abuso de alucinógenos generó que muchas personas, como dice Alejandro Jodorowsky, se pusieran "flojitos y sensuales", en lugar de armonizar su espíritu con la naturaleza. Así que todo el tiempo los consumidores "viajaban" y veían cosas que en realidad no existían.

En 1972 el psicólogo David L. Rosenhan publicó en la revista Science un estudio titulado On bein sane in insane places, algo así como Estudio sobre estar cuerdo en lugares para locos. Este estudio consiste en enviar voluntarios "sanos" a diferentes instituciones mentales argumentando que escuchan voces (alucinaciones auditivas), síntomas de esquizofrenia. Las personas eran admitidas y después de algunos días tenían la orden de Rosenhan de comportarse completamente "normal" y de decir a los doctores que ya no escuchaban las voces para ser liberados. Esto no sucedía y los voluntarios eran medicados con drogas antipsicóticas más fuertes por varias semanas o meses, aunque los participantes no consumían las drogas y nadie se aseguraba de que lo hicieran. El promedio de estancia en los hospitales psiquiátricos fue de 19 días, con la excepción de algunos pacientes que estuvieron 52. Los 12 centros en los que realizó el experimento eran muy diversos, algunos eran universitarios, otros públicos e incluso de comunidades rurales. Ninguno de los supuestos pacientes fue identificado como persona sana a pesar de que en muchos de los reportes eran clasificados como "cooperativos" o "amistosos". Es más, una enfermera consideró el que un paciente tomara notas y escribiera, como una actividad patológica.

David L. Rosenhan
David L. Rosenhan

El experimento del Dr. Rosenhan fue criticado y aplaudido, pues puso de manifiesto que muchos centros psiquiátricos no hacían bien su trabajo. Se desató una gran polémica y una tendencia antipsiquiátrica que sacudió la esfera médica.

A esto, se sumaron manifestaciones culturales como la publicación de la novela Alguien voló sobre el nido del cuco de Ken Kesey en 1962. El libro fue bestseller y se realizó, con éxito, una adaptación cinematográfica en 1975, la cual ganó 5 premios de la Academia. El grandioso Jack Nicholson dio vida a Randle Patrick McMurphy, un revoltoso y peleonero tipo que evita entrar en prisión al ser acusado de violación y prefiere ingresar a un manicomio. Ahí conoce diversos personajes como la jefa de enfermeras Mildred Ratched, interpretada por Louise Fletcher, quien también ganaría un Óscar por su actuación. Sin duda, es una película que tienen que ver.