Por Dr Beltrán

La Universidad Leland Stanford Junior, una institución privada ubicada en Palo Alto, California, abrió sus puertas en 1890. Se llamó así por el hijo de Leland Stanford, quien murió de fiebre tifoidea en su adolescencia. En este lugar se han gestado grandes proyectos y empresas tecnológicas como Hewlett-Packard, Cisco Systems, Yahoo!, Google y Sun Microsystems. Es, sin duda, un lugar extraordinario pues de él han salido 27 ganadores del Premio Nobel, en diferentes áreas. Su escuela de medicina es sobresaliente, al igual que su centro médico.

Pero aquí tratamos temas mórbidos, por lo que contaré el caso de un profesor de psicología llamado Philip Zimbardo. Él realizó estudios sobre el comportamiento humano a finales de los años 60 y principios de los años 70, en esta universidad. Fue más allá de los conceptos "bueno" y "malo", presentándolos solamente como conceptos culturales. Él proponía que todos los seres humanos tienen cualidades buenas y malas, y que son muchos los factores que influyen al momento que unas u otras se manifiesten.

Philip-ZimbardoEl doctor Zimbardo aprovechó la controversia sobre el comportamiento de los custodios en las prisiones militares de Estados Unidos y la armada, para iniciar una serie de experimentos. Inició con una teoría que presentaba a algunos reos con comportamientos, digamos, provocadores; mientras que algunos custodios tendían a ser abusivos. Esto independientemente de su rango o a la institución a la que estaban afiliados (Marines, ejército, etcétera), por lo que proponía que se trataba más de un comportamiento en personas con algún tipo de poder sobre un grupo específico. Fue bajo esta premisa, que el doctor decidió iniciar un experimento con personas "normales", "comunes" o, al menos, "estables mentalmente". Reclutó individuos con anuncios en los que ofrecía pagar 15 dólares por día; en los que presentaba un experimento sobre el comportamiento humano con duración de dos semanas, en un lugar que simulaba una prisión. Muchos voluntarios llegaron, pero se les sometió a filtros y pruebas psicológicas para eliminar a los sujetos con tendencias violentas, o personas irritables. Así que permanecieron los sujetos más tranquilos y "mentalmente estables".

24 estudiantes universitarios integraron el grupo de estudio, a quienes se les dividió, aleatoriamente, en dos grupos de 12 personas. El sótano de la universidad que mencioné al iniciar esta publicación, fue ambientado como una prisión, con todo y cámaras de vigilancia. Había celdas de aislamiento con camas pequeñas, baños sin privacidad y camas pequeñas. Se dieron instrucciones al grupo de guardias para que procesaran al grupo de prisioneros, tomándoles huellas dactilares, sometiéndolos a una limpieza de cárcel y desinfección general. Al grupo de guardias también se les proporcionó uniformes y macanas. Al grupo de prisioneros se les repartieron batas que tenían que usar sin ropa interior.  El doctor Zimbardo fungía como director del penal y asignaba horarios de trabajo y de descanso para los guardias.

Después de un día relativamente tranquilo, todo comenzó a desviarse de una forma insospechada. Los guardias empezaron con penas físicas, castigos y humillaciones de una forma brutal, en especial en las noches cuando creían que las cámaras de seguridad estaban apagadas. El Doctor Zimbardo fue duramente criticado, más adelante, por no haber detenido el comportamiento agresivo de los guardias. Busquen en internet, si quieren, las fotos de este experimento.

stanford_prison_experiment

Les dejo el trailer de la película alemana Das Experiment (Hirschbiegel, 2011), la cual está basada en éste experimento.

Otra película, esta vez estadounidense, llamada The experiment, cuenta una historia similar. Ésta es de 2010 y la protagonizan Adrien Brody y Forest Whitaker.

Si quieren saber más sobre el experimento y los resultados del Dr Philip Zimbardo, busquen su libro El efecto Lucifer. Comprendiendo cómo la gente buena se vuelve mala.