Por Patricio Bidault

Ya no es suficiente acelerar a 88 millas por hora, telefonear a casa o usar la fuerza. La tecnología y los fenómenos en la ciencia ficción deben estar debidamente, y científicamente, justificados. La suspensión de la incredulidad ocurre bajo una fuerza de 9.8 m/s2. Las películas y los programas de televisión, las novelas y los cómics; toda narrativa de ciencia ficción hace un mínimo esfuerzo por explicar sus recursos narrativos, como el funcionamiento de una máquina del tiempo o un viaje a través de la galaxia. Christopher Nolan llevó esto al límite con Interestelar (2014), en la que, nos dice Neil deGrasse Tyson, se puede “[experimentar] la curvatura del espacio de Einstein como ningún otro filme lo ha mostrado”.[1]

Los tres crípticos avances de Death Stranding que hemos visto hasta ahora, como es la costumbre de Hideo Kojima, están cargados de detalles que tientan la imaginación y la capacidad de interpretación de la comunidad gamer. En el primero, del 2016, pende un collar muy peculiar del cuello del protagonista, Sam (Norman Reedus): seis placas largas y planas de metal. Su función, de tenerla, sigue siendo un misterio, pero en diciembre del año pasado, Kojima compartió una foto en su cuenta de Twitter[2] revelando —con o sin intención— que las placas no son totalmente lisas: cada una tiene grabada una ecuación matemática distinta y aquellos con los conocimientos necesarios identificaron tres: las ecuaciones de campo de Einstein, el radio de Schwarzschild, y la ecuación de Dirac.

Las dos primeras tienen que ver con la naturaleza del universo según la Teoría de la Relatividad de Einstein. Las ecuaciones de campo explican la curvatura del plano espaciotemporal: cómo la gravedad de los cuerpos celestes afectan a otros. La segunda es la distancia entre el centro de un agujero negro de Schwarzschild (que no gira) y el Horizonte de Eventos, la frontera tras la cual ya nada puede escapar, ni siquiera la luz. El común denominador entre estas dos ecuaciones, entonces, es la fuerza de gravedad. En el tercer avance de Death Stranding esta se comporta de manera extraña En un punto se invierte, y los objetos y las personas (con la notable excepción de Sam) flotan lentamente hacia arriba.

Sabemos, también, que la fuerza gravitacional afecta el paso del tiempo: pasa más rápido para el que está lejos del origen de dicha fuerza en relación al que está cerca. En Death Stranding, la lluvia causa que las plantas y los humanos envejezcan a paso acelerado. ¿Será parte de un fenómeno gravitacional? Sea lo que sea, Martin Silva lo explica un poco en una entrevista que le hizo a Hideo Kojima para IGN: “esa lluvia, que no es de este mundo, se llama timefall, y es una parte integral de la historia y mitología de Death Stranding”.[3] Que no sea “de este mundo” parece sugerir una propiedad sobrenatural, pero quizá quiere decirlo literalmente: de otro planeta, o, como sugiere el radio de Schwarzschild, dentro de un hoyo negro, donde las leyes de la física, incluyendo al paso del tiempo, pierden rigor.

En el segundo avance, el personaje interpretado por Guillermo del Toro está en una ciudad derruida por la guerra, pero no una moderna o futurista. Los rifles M1 de los soldados, las hélices de los aviones y la apariencia europea de la ciudad nos sitúa en la primera mitad del siglo XX: en la Segunda Guerra Mundial. O, por lo menos, en una versión de ella, ya que los agujeros negros también han sido representados como pasajes entre dimensiones, versiones ligeramente distintas de los eventos y personas que conocemos. En otra dimensión, Hitler pudo haber salido victorioso, la alianza entre países pudo haber ocurrido de manera ligeramente distinta, o pudo no haber ocurrido. Quizás, algunos de los personajes de Death Stranding pueden controlar dichos pasajes interdimensionales y usarlos para su beneficio. “[Los personajes del juego] a veces serán un obstáculo para [el jugador] y a veces serán una ayuda. […] Deberás encontrar a estos personajes de manera distinta a lo largo del juego. [Es] enormemente laberíntico”.[4] El actor Mads Mikkelsen, cuyo personaje fue introducido en dicho avance, podría estar sugiriendo, no que Sam se topa con los demás personajes en múltiples ocasiones, sino a múltiples versiones de ellos. Incluso, es posible que ya hayamos visto dos versiones del suyo: la particular seña de ataque que hace la repite ese misterioso encapuchado en el tercer avance.

Y no es el único paralelismo entre los avances. Sam y Guillermo del Toro están esposados de muñecas opuestas en el primero y en el segundo respectivamente, y ambos interactúan con el misterioso bebé: “Le preguntamos a Kojima si […] el bebé arrastrado a la playa [del primer avance], que fue transportado a [una incubadora], y que apareció dentro del esófago de Sam [en el tercer avance] era el mismo. Él confirmó que lo era.”[5] ¿Es posible que Normal Reedus y del Toro sean dos versiones de Sam?

Esas criaturas invisibles que atacan a Sam y a sus compañeros en el tercer avance parecen ser capaces de traspasar dimensiones, o habitar más de una a la vez. Dejan huellas al caminar en la arena pero no los vemos: quizá estén ocupando ese mismo espacio en una dimensión paralela y pueden traspasar la frontera entre las dos cuando les es necesario. En el primer avance, el bebé, fuera de la incubadora, desaparece del abrazo de Sam para dejar unas huellas idénticas al gatear por la arena, mismas que se llenan de un líquido negro que, adicionalmente, está presente cada vez que se alteran la gravedad y el tiempo; quizás sea un agujero negro que lo está devorando todo.

La otra ecuación del collar de Sam ofrece una explicación alternativa a la invisibilidad de estos enemigos (si es que eso son). A diferencia de las ecuaciones anteriores, que involucran objetos de gran tamaño, la ecuación de Dirac involucra a los más pequeños. En términos generales, explica el comportamiento de los protones, neutrones y electrones; es un punto de convergencia entre la Mecánica Cuántica y la Teoría de la Relatividad de Einstein y, más interesante, predice la existencia de la antimateria.

 

“[…] Cada partícula tiene una antipartícula reflejo con propiedades casi idénticas, excepto por una carga eléctrica opuesta. Y así como los protones, neutrones y electrones se combinan para formar átomos y materia, antiprotones, antineutrones y anti-electrones (llamados positrones) se combinan para formar anti-átomos y anti-materia.”[6]

 

Ciertamente recuerda lo que decía Mikkelsen acerca de “encontrar a los personajes de manera distinta a lo largo del juego”—¿De manera distinta pero con “propiedades casi idénticas”?—. Kojima suele enfrentar personajes iguales pero opuestos. La franquicia de Metal Gear está repleta, pero Sons of Liberty (2001) es ejemplo suficiente. Snake, uno de los protagonistas, batalla con su gemelo, Solidus, de ideología opuesta y, por ser ambos clones de Big Boss, ADN idéntico. Solidus, a su vez, tiene una relación padre-hijo con Raiden que refleja la de Snake y Big Boss. Además, Liquid Snake, otro clon de Big Boss, regresa como antagonista silencioso del juego anterior. Otacon, compañero de Snake, se encuentra con su propio reflejo: su media hermana menor, Emma. Los mismos Raiden y Snake son iguales pero contrarios; incluso comparten nombre al principio de la misión.

Cuarteando la barrera entre realidad y fantasía, los eventos de la trama de Sons of Liberty son paralelos a los de la precuela, Metal Gear Solid (1998), porque son justamente otra versión de ellos: un entrenamiento militar en realidad virtual. A su vez, Metal Gear Solid tiene eventos paralelos a los de Metal Gear 2: Solid Snake (1990), al punto que es a veces considerado un remake: “una batalla con misiles con un […] helicóptero, una emboscada de cuatro atacantes en un elevador, el contactar a una mujer disfrazada en el baño de mujeres, cambiar la temperatura de un objeto para hacerlo una llave funcional, un ‘fan’ anónimo de Snake que lo contacta por radio y quien después resulta ser Grey Fox, y un antiguo aliado que viste una armadura de ninja”.[7]

La antimateria también puede aparecer en la trama de Death Stranding. El monólogo de Sam del tercer avance tiene un tema:

 

Una vez hubo una explosión, un bang que dio origen al tiempo y al espacio. Una vez hubo una explosión, un bang que hizo girar a un planeta en ese espacio. Una vez hubo una explosión, un bang que dio origen a la vida como la conocemos. Luego vino la siguiente explosión. Una explosión que será nuestra última.

 

Cuando las partículas se mezclan con sus antipartículas, se aniquilan: “un kilogramo de materia aniquilándose con la misma cantidad de antimateria liberaría más o menos [la misma cantidad de energía] que la Tsar Bomba, la bomba termonuclear que jamás se haya construido.”[8] Una explosión de armas o bombas construidas con esa tecnología ciertamente sería la última de muchas cosas.

Por ahora no conocemos lo suficiente a los personajes de Death Stranding como para saber si Kojima volverá a utilizar este recurso, pero es algo que podemos especular por la inclusión de la ecuación de Dirac en el misterioso collar de Sam, así como de otros aspectos del esperado juego mediante el radio de Schwarzschild y las ecuaciones de campo de Einstein. Lo único que sabemos con seguridad es que este trío de ecuaciones, así como los demás detalles de los crípticos avances que hemos visto hasta ahora son una invitación, más que una disuasión, a imaginar y especular sobre el próximo proyecto de Hideo Kojima hasta que podamos tenerlo en las manos.

[1] CinemaSins, Everything Wrong With Interstellar, Featuring Dr. Neil deGrasse Tyson, video de YouTube, 22:28, 29 de septiembre, 2015. https://www.youtube.com/watch?v=mnArCFSrkg8&t=1090s

[2] Hideo Kojima, publicación en Twitter, diciembre 8, 2017, 12:51 PM. https://twitter.com/HIDEO_KOJIMA_EN/status/939205738919993344

[3] Martin Silva, “Kojima Explains Death Stranding Gameplay and Lore”, IGN, diciembre, 2017. http://www.ign.com/articles/2017/12/11/kojima-explains-death-stranding-gameplay-and-lore

[4] Daniel Robson, “Death Stranding: Mads Mikkelsen’s Role May Not Be What You Think”, IGN, diciembre, 2017. http://www.ign.com/articles/2017/12/07/death-stranding-mads-mikkelsens-role-may-not-be-what-you-think

[5] Martin Silva, “Kojima Explains Death Stranding Gameplay and Lore”, IGN, diciembre, 2017. http://www.ign.com/articles/2017/12/11/kojima-explains-death-stranding-gameplay-and-lore

[6] Roger Highfield, “How Dirac Predicted Antimatter”, New Scientist, 12 de mayo, 2009. https://www.newscientist.com/article/dn17111-how-dirac-predicted-antimatter/

[7] Gametrailers, Metal Gear Restrospective – Part 2, video de YouTube, 21:02, 17 de mayo de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=tI34_sQboZk

[8] Institute of Physics, “Antimatter”, http://http://www.iop.org/resources/topic/archive/antimatter/index.html