Por Dr. Beltrán

Pregunta: ¿Existen los vampiros?

Respuesta: Bueno, al menos médicamente existen algunas enfermedades que generan personas con algunas características  propias de los vampiros clásicos como Nosferatu. Una de esas enfermedades la conocemos como porfiria, trataré de explicarlo brevemente.

Nuestra sangre es un fluido compuesto por múltiples elementos, algunos sólidos como las células (leucocitos, linfocitos, eritrocitos, plaquetas, etcétera), y algunos líquidos como el plasma. Para que pueda transportarse el oxígeno en la sangre, es necesario contar con una proteína llamada hemoglobina. Cuando la porción de ésta denominada hemo es producida, el cuerpo logra transportar el oxígeno a través de nuestra sangre.

Cuando una persona tiene porfiria- ya sea por defecto hereditario o adquirido- las enzimas que hacen síntesis con hemo y que generan porfirinas, se acumulan. Éstas son responsables de que los pacientes tengan síntomas como dientes coloreados o fluorescentes, gran sensibilidad a la luz que llegue incluso a generar ampollas o llagas con la luz solar; también tienen problemas de anemia, lo que ocasiona palidez.

En algunos casos, la mala transportación de oxígeno genera alteraciones en el desarrollo de los cartílagos de la nariz y orejas, lo cual ocasiona alteraciones en la cara y los hacen lucir monstruosos.

Esta enfermedad es una de las muchas que han generado el mito de los vampiros y su intolerancia al sol, por supuesto que dejamos fuera pseudo vampiros que brillan con la luz.

Otra explicación a síntomas vampirescos, consiste en alteraciones de las encías que, por ejemplo en pacientes desnutridos, provoca que se retraigan, dejando ver un amplio espacio entre los dientes,exponiendo los colmillos.

Imaginemos a estos enfermos alejados del sol, pálidos y con distintos grados de desnutrición, escuálidos y con mala oxigenación. Por supuesto que daba la impresión de que sus orejas puntiagudas, alteraciones morfológicas, colmillos prominentes y la evasión del sol, eran signos de vampirismo.

Sin embargo, el acto de beber sangre como fenómeno compulsivo se denomina hemofagia. No existen muchas explicaciones científicas al respecto, sólo que se trata de un desorden de las sustancias que transmiten las órdenes de nuestro cerebro, generando alguna alteración psiquiátrica compulsiva que deriva en el placer de beber sangre. Por lo tanto, esta última característica de los vampiros, tiene su origen en lo mental y no tanto en lo físico.

Moraleja: Si camina como vampiro, parece vampiro y le afectan las mismas cosas que a un vampiro...saca la estaca y ataca.