Aviso: estos videos pueden contener lenguaje fuerte o muy fuerte que podría ser ofensivo para algunas personas. Imágenes y videos de interés médico, así como violencia ficticia y/o gore inquietante.

Por Dr. Beltrán

También llamada electroconvulsoterapia, surgió de experimentos realizados en 1934 por el neuropsiquiatra húngaro Ladislao J. Meduna. Médico que se dedicó a estudiar pacientes con esquizofrenia, durante sus experimentos indentificó, mediante necropsias, que los cerebros de los fallecidos con epilepsia eran diferentes de los que habían muerto con esquizofrenia, ambos poseían un recubrimiento llamado glia, pero el de los primeros presentaba cantidades mayores a las normales y, la de los segundos, menor. El doctor Meduna pensó en producir convulsiones en pacientes con esquizofrenia para aumentar la concentración de esta capa y aliviar la enfermedad. Este método fue apoyado por los informes de que la incidencia de epilepsia en pacientes hospitalizados con esquizofrenia, fue extremadamente baja. Algunos de los pacientes esquizofrénicos que desarrollaron convulsiones después de la infección o trauma en la cabeza, fueron revelados de su psicosis. Es por este motivo que comenzó a provocar convulsiones en los enfermos con el empleo de medicamentos, con lo que inició la Terapia Convulsiva.

Ugo
Ugo Cerletti

El tratamiento se popularizó hasta que el doctor Lucio Bini y el neuropsiquiatra Ugo Cerletti tuvieron la electrizante idea de emplear energía eléctrica para sustituir los medicamentos en el año de 1937. Todo surgió en observaciones que Ugo Cerletti hizo en los rastros de Roma en cerdos anestesiados mediante electro shocks. Contaré la historia completa: la esposa de Cerletti lo envió a la carnicería por costillas de cerdo, el médico no encontró el corte que buscaba así que lo enviaron a los mataderos. Ahí vio como los animales recibían descargas eléctricas para que cayeran al suelo y fuera más fácil cortar su garganta y morir. Con esta idea en mente, comenzó sus experimentos en hospitales psiquiátricos.

A principios de la década de los años cuarenta se hicieron algunas mejoras, pues en primera instancia los cables eléctricos eran colocados en las extremidades de los pacientes. La novedad fue colocar electrodos de manera unilateral en la cabeza, aunque tomó muchos años para que la terapia fuera aceptada. Poco a poco empezaron las mejorías en algunos casos, aunque uno de los principales efectos secundarios fueron la pérdida de la memoria, dolor muscular y un estado de sueño profundo que ponía en riesgo la vida del paciente, pues si no era vigilado adecuadamente podría morir al aspirar su propio vómito.

Hasta el día de hoy sigue existiendo controversia sobre si es válido utilizar la terapia de electroshocks,  pues lo que sabemos es que el empleo en exceso puede generar alteraciones en el estado de conciencia y efectos cognitivos adversos. En el 2009 investigadores portugueses publicaron una revisión llamada terapia electro convulsiva: mitos y evidencias, en su análisis los investigadores concluyen que la traté electroconvulsiva es una terapia eficaz e incluso para varios trastornos psiquiátricos mientras que en el 2008  Investigadores de la Universidad de Birmingham publicaron una revisión en la cual se establece que el tratamiento es seguro y eficaz, incluso  otros estudios afirman que el tratamiento con electroshock puede revertir algunos efectos dañinos del enfermedad psiquiátrica grave

Mientras que las lobotomías reducían al paciente a un estado de sumisión manejable, la terapia de electroshocks ayudaba a mejorar el estado de ánimo en pacientes con depresión severa. Las controversias fueron muchas, pues es conocido el uso de energía eléctrica como método de tortura en escenarios como la primera guerra mundial y la guerra de Vietnam. Además todos hemos visto al señor de los toques en restaurantes y cantinas, mismo que lleva una máquina con dos electrodos por donde hace pasar corriente, basta ver la cara y los movimientos del grupo de personas para imaginar cómo es cuando es llevado al extremo como método de tortura.

En el cine recordamos películas como One flew Over the cuckoo’s Nest o Atrapado sin salida:

Requiem for a Dream (minuto 1.10) o hasta en Rambo y Arma Mortal:

Algunos casos famosos incluyen a Ernest Hemingway , escritor estadounidense quien se suicidó poco después de un tratamiento con electroshocks efectuado en la clínica Mayo en 1961. Otro caso es el de Melisa Holiday, modelo de Palyboy y actriz en Baywatch, quien en una entrevista para un periódico en 1996 declaró que la terapia de electroshocks que recibió en 1995 arruinó su vida, diciendo incluso que como víctima de violación, esta terapia era mucho peor que su experiencia.

CF

Encontramos en Carrie Fischer, a quien recordamos en las películas de Star Wars en su papel de la princesa Leia, otro caso pues ha comentado que el tratamiento de electroshocks le ha resultado benéfico, al menos en su caso para atender un trastorno bipolar, declaraciones que ha dejado en claro en sus libros autobiográficos Wishful Drinking y Shockaholic.

Así es que, si tienen un sobrino impertinente y latoso no duden en darle una terapia de electroshoks.