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Por Dr. Beltrán

Pregunta: ¿Es posible que una persona tenga el cerebro expuesto y permanezca despierto como en la escena donde Hannibal cocina el cerebro de Krendler? 

Respuesta: Por supuesto que sí. Terrorífico, ¿cierto?

Braaaains!
Braaaains!

Fue el doctor Harvey Williams Cushing, médico norteamericano, el primero en utilizar las técnicas de anestesia regional en cirugías en las que es necesario abrir el cráneo para poder ver el cerebro.

En la época medieval, eran los frailes los que se encargaban de hacer cirugías en vivo para sacar, de los enfermos mentales, la piedra de la locura. Se extrangulaba al paciente por el cuello para que la sangre no fluyera hacia el cerebro, lo que por supuesto hacía que el paciente se desmayara.

Hoy día existen muchas técnicas, sobre todo una conocida como dormido-despierto-dormido. En ésta técnica, inicialmente descrita en México, se administra al paciente medicamentos hipnóticos con los que pueden permanecer despiertos por momentos y en otros, dormidos. ¿Pueden imaginarlo? ¿Estar dormidos y despertar para ver su cráneo abierto y su cerebro expuesto? Técnicamente es lo que hace un neurocirujano cuando opera un tumor cerebral o en pacientes cuyos cerebros se resecan, generando epilepsia.

Aquí una muestra de lo que acabo de describir, una neurocirugía con un paciente despierto:

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Ahora, lo que tendría que hacer Hannibal, sin duda sería poner alguno de estos medicamentos hipnóticos en la bebida de sus víctimas. Es claro que no daré el nombre de las medicinas, así que pueden decepcionarse de una vez. Pero les puedo decir que algunas de ellas se absorben vía oral, por lo que es perfectamente posible sedar a una persona, de manera profunda, con sólo una bebida.

Moraleja: Si no quieren terminar siendo la cena, cuidado con lo que beben y con quien lo beben.