Han sido semanas extrañas para Warner/DC. Primero, Civil War ha recibido críticas mucho más positivas que Batman v Superman, además de que se perfila a superar su ingreso en taquilla.

Luego, comenzaron los rumores acerca de que James Wan había renunciado a la silla del director en Aquaman, por diferencias creativas. El rumor creció a partir de una realidad: Seth Grahame-Smith sí dejó la producción de la película de The Flash, que será protagonizada por Ezra Miller.

Y, finalmente, Ben Afflecj fue nombrado productor ejecutivo en Justice League. La razón de este nombramiento usualmente es darle un título honorario a alguien que no va a hacer nada por la producción, pero que quiere ver su nombre en la pantalla. En esta ocasión, parece que Warner está intentando corregir los problemas del Universo Cinematográfico DC sobre la marcha, así que Affleck muy posiblemente tenga algo de poder para tomar decisiones dentro de la filmación, como el hecho de que Zack Snyder hubiera decidido matar a Jimmy Olsen dentro de BvS sin decirle al espectador de quién se trataba, por ejemplo. Ojalá que todo sea para bien y se pueda rescatar algo de lo que Zack Snyder y David Goyer hicieron con las películas anteriores.

Vía Birth. Movies. Death