Después de haber visto muchos avances y de escuchar o leer comentarios bastante positivos tanto de la crítica especializada como de quienes han podido verla antes de su estreno comercial, Un lugar en silencio (A Quiet Place) por fin ha llegado a los cines mexicanos. Se trata de una cinta que ha generado ya altas expectativas y de la que desde este momento podemos decir con toda seguridad que se perfila para ser una de las mejores películas de terror, y tal vez en general, de este año, promete ser una grata sorpresa para los fans del género con una premisa que ha llamado la atención desde que fue revelada y sin duda es un filme al que hay que seguir de cerca.

Para que se terminen de convencer de ver Un lugar en silencio ahora que ya está en todas las salas de cine, en Mundo Mórbido les damos 5 razones para que no se pierdan esta interesante producción.

Una historia atractiva que captura tu atención

En lo que ahora es su día a día en un planeta Tierra que cayó ante una invasión masiva de parte de criaturas salvajes que tienen un sentido del oído sumamente desarrollado y en el que los pocos sobrevientes que quedan están constantemente amenazados, una familia intenta sobrevivir y seguir adelante mientras sus integrantes hacen lo que pueden para pasar el tiempo de la manera más normal que sea posible a pesar de lo que pasa a su alrededor, pero estando siempre en absoluto silencio debido a que es la única forma en la que pueden estar en paz e imponiéndose una serie de reglas que son clave para que puedan continuar con vida.

Las dinámicas familiares en medio de una realidad perturbadora

Los protagonistas de la película son los miembros de una familia que sólo quiere seguir adelante. Un hombre que encuentra la forma de mantener su hogar en orden y de tener todo lo necesario para que sus seres queridos puedan estar sanos, comparte su hogar con su amada esposa quien está embarazada y sus hijos, quienes se resisten a vivir de la forma en la que están obligados a hacerlo. Es interesante la forma en la que esta familia común convive, pues en ella encontramos los mismos problemas y las mismas situaciones que se dan en todas las familias, sólo que aquí en medio de una realidad desalentadora en la que hacer ruido es sinónimo de morir. Las actuaciones son las adecuadas para que sea creíble la dinámica familiar aquí presentada y también ayuda mucho el hecho de que los padres a los que vemos son un matrimonio en la vida real, además de que él,  John Krasinski, es el director.

Los silencios, los sonidos

En las películas de terror el sonido suele ser un factor muy importante para el desarrollo de la historia y así poder mantener cierta atmósfera, en esta cinta pasa eso pero a una escala más significativa debido a que el sonido no está presente todo el tiempo y cuando está es para hacernos reaccionar, así como con un fondo musical que le aporta cierta personalidad a las secuencias con las que llega. Más que el sonido, lo que resulta realmente fundamental para el desarrollo de la historia es el silencio, pues en buena parte de la película todo está callado e incluso son muy pocas las ocasiones en las que escuchamos hablar a los protagonistas. Ese silencio casi permanente logra atrapar al espectador y hace que se adentre más en las acciones que se llevan a cabo en la pantalla.

La tensión, el suspenso y los jump scares

La atmósfera que se genera en este filme es la más adecuada para crear tensión y dejar en suspenso a los espectadores, quienes no saben qué pasará y que sin darse cuenta se meterán por completo en cada escena. Cada una de las acciones de los personajes en pantalla tiene una razón de ser justificable y cada una le aporta algo a la historia. Se trata de una película que te invita a poner toda tu atención para no perderte ningún detalle, sobre todo por el hecho de que casi no hay diálogos, y que te hace saltar en varias ocasiones ayudándose de los ruidos repentinos y de otros recursos ya característicos del cine de terror.

Un final que te deja sorprendido y con ganas de ver más

Hay películas que inician muy bien y que te atrapan rápidamente desde su primera escena, que avanzan de una manera adecuada hasta alcanzar un climax que te hace preguntarte qué más podrá pasar y que al final lamentablemente se caen sin lograr darle el cierre ideal a una historia que hasta ese momento iba bien; afortunadamente, ese no es el caso de Un lugar en silencio, pues comienza con una gran secuencia, te mantiene atento de principio a fin y su conclusión dejará a varios con la boca abierta y preguntándose muchas cosas, por lo que van a desear que la cinta hubiera durado más. Se trata de una buena cinta con un buen final.